Inmigrantes escondidos en parajes de Marruecos
Inmigrantes escondidos en parajes de Marruecos. PRODEIN

Un toque de silbato en la noche precede todo, lo que demuestra que están organizados. "¿La novedad? Que están más desesperados por llegar a España, y por tanto, más agresivos". Así describe un guardia civil de Melilla, destinado en el perímetro de seguridad de la triple valla que separa España de Marruecos, los intentos que se han producido en los últimos meses de cruzar la ya muy mediática valla de Melilla, la frontera de alambres y púas que separa África de Europa.

El último, la madrugada del pasado viernes, cuando un grupo de 25 sin papeles lograron saltarla. "Hacemos lo que podemos, pero somos 30 agentes en tres turnos, es  decir, 10 guardias para proteger un perímetro de 12 kilómetros".  De enero a julio de 2012 han entrado ilegalmente a Melilla 971 personas.

Policía marroquíes les rompen los brazos y otros huesos para que no vuelvan Desesperación, igual a más agresividad. La ecuación parece sencilla, y la comparten las ONG que trabajan sobre el terreno. "Para los Gobiernos no son personas, sino mercancías. Y están más desesperados por intentar llegar a España porque la Policía marroquí maltrata a los inmigrantes sistemáticamente. Actúan como una mafia. No solo se han incrementado las redadas para deportarlos a la frontera con Argelia, sino que les rompen brazos y otros huesos para que no vuelvan a intentarlo", explica José Palazón, responsable de la ONG Prodein.

"Los grupos de sin papeles que aún quedan en Marruecos viven aterrorizados, escondidos, subsisten gracias a la mendicidad, de buscar en la basura y de cazar animales", concluye Palazón. Hablar de cifras es difícil. Antes del verano se calculaba que había 3.000 inmigrantes, procedentes de Somalia, Malí, Guinea, Costa de Marfil, Camerún... ahora se estima que hay entre 300 y 800 esperando su turno para saltar la valla y llegar a España.

El agente de la Benemérita confirma la colaboración del Gobierno marroquí y las redadas que están haciendo. "Sabemos que los tratan con dureza, por eso entendemos su desesperación y permitimos que los colectivos más vulnerables que interceptamos en la valla, menores, enfermos y mujeres, sean internados en el CETI de Melilla. El resto son devueltos a la Policía marroquí", lo que se llama readmisión. Es lo que paso con los 80 inmigrantes que  invadieron el islote de Tierra. España se quedó con mujeres y menores y entregó el resto a Marruecos, una operación que se hizo de noche y sobre todo sin las suficiente garantías legales, denuncian las ONG.

Los inmigrantes que son interceptados en la valla, aunque sea en el lado español, son devueltos a Marruecos sin pasar por las oficinas de Extranjería españolas. ¿Es legal? "Lo permite el acuerdo bilateral firmado entre Marruecos y España en 1993. No así la Ley de Extranjería, pero una ley específica prevalece sobre la general. Aquí hay un debate jurídico importante", señala el bufete Legalcity, expertos en temas de extranjería.

En Nador y Oudja

Médicos sin Fronteras (MSF) trabaja en dos puntos de Marruecos, Nador y Oudja, esta última ciudad en la frontera con Argelia, la etapa final antes de la expulsión de Marruecos. "Hemos notado un aumento importante de la violencia este año.Hay entre 300 y 800 esperando su turno para saltar la valla  En mayo, el porcentaje de consultas médicas por agresiones fue de 15%. En julio subió al 34%. En verano se triplicaron los casos, de 40 a 130 mensuales. Estamos hablando de fracturas craneales, de mandíbulas, de brazos y piernas. Los tratan como animales", explica David Cantero, coordinador de MSF en Marruecos.