'Peces de algunas áreas del Mar Báltico están tan contaminados que podrían ser demasiado tóxicos para los mercados de la Unión Europea', advirtió la organización en un informe sobre la salubridad del mar en el noreste de Europa.

WWF estimó que unos 31 kilos del compuesto venenoso PCB, o bifenilos policlorados, se acumularon cada año en peces capturados en el Mar Báltico entre 1980 y comienzos de la década de los noventa y 'casi todos terminaron en los platos de la gente'.

El uso de tóxicos industriales como PCB y pesticidas como el DDT fueron prohibidos por la ONU en el 2001.

En 1995, Suecia recomendó que las mujeres en edad fértil limitasen el consumo de salmón y arenque del Báltico debido a la presencia de una serie de contaminantes como el PCB, a los que se responsabilizó de malformaciones al nacer y por la aparición de distintos tipos de cáncer.

'Esto no es sólo una carga del pasado sino un gran problema actual', dijo Ninja Reineke, integrante de la campaña contra los tóxicos de WWF.

El informe mencionó que peces como el salmón del Atlántico, la trucha de mar y el bacalao habían mostrado síntomas de problemas reproductivos en las últimas décadas, posiblemente por la presencia de contaminantes.

WWF dijo además que en el Báltico había entre dos a cinco veces más rastros de bromo de combustión lenta - empleado para hacer más seguros a muebles y ordenadores - en predadores como las focas que en el Mar del Norte o el Océano Ártico.

El Báltico tiene mayor predisposición a estar contaminado debido a que prácticamente es un mar interior con sólo una apertura angosta entre Suecia y Dinamarca hacia el Océano Atlántico.*.