Microsoft ha recurrido ante el Tribunal de Primera Instancia de la Unión Europea la sanción de 280,5 millones de euros impuesta por la Comisión Europea por no ceder a sus rivales la información necesaria para que sus programas sean compatibles con Windows, como le había exigido Bruselas en 2004.

Tom Brooks, portavoz de la compañía, indicó  que "tal y como anunciamos en julio, hemos presentado un recurso" contra la decisión del Ejecutivo comunitario.

Fuentes del Tribunal de Justicia de la UE confirmaron que el recurso de Microsoft fue recibido el lunes 2 de octubre.

La Comisión anunció el pasado 12 de julio la imposición a Microsoft de una multa de 280,5 millones de euros por no haber cumplido una decisión previa, de 2004, por la que le exigía que facilitara a sus competidores la información necesaria para desarrollar programas compatibles con el sistema operativo Windows.

LA HISTORIA DE UN DESENCUENTRO

En marzo de 2004, Bruselas multó a Microsoft con 497 millones de euros por abuso de posición dominante, y le impuso dos medidas correctoras:

El Tribunal de Primera Instancia de la UE rechazó en diciembre de 2004 la petición de Microsoft para que quedaran en suspenso estas medidas correctivas.

Microsoft insiste en que la multa "no está justificada", porque ya ha cumplido con los requerimientos de Bruselas

Desde entonces, la Comisión ha mantenido contactos con el gigante informático, sin que haya quedado satisfecha hasta ahora.

La cuantía final se ha calculado sumando una multa diaria de 1,5 millones de euros desde el 15 de diciembre de 2005 hasta el 20 de junio de 2006.

El Ejecutivo comunitario no inflingió finalmente la cantidad máxima con la que había amenazado, de 2 millones de euros al día.

Microsoft insistió en que la multa "no está justificada", porque ya ha cumplido con los requerimientos de Bruselas de dar información a otras compañías para que sus programas puedan interoperar con Windows.

La empresa criticó la "falta de claridad" de la decisión de 2004, cuando Bruselas ya impuso a Microsoft una multa récord de 497,2 millones de euros.

Esa primera sanción también fue recurrida ante el Tribunal de Justicia comunitario y la vista se celebró en abril pasado, pero la sentencia todavía se pospondrá algunos meses.

Es la primera vez que la UE sanciona por segunda vez a una empresa por no cumplir sus órdenes.