El Torso Humano
El Príncipe Randian interpreta al Torso Humano, capaz de arreglárselas sin ninguna extremidad Elysée Lausanne - Photographs from Enrico Praloran Collection

Es la película más reprimida de todos los tiempos y hasta los años sesenta fue considerada una cinta maldita que muy pocas personas habían logrado ver en la versión culminada en 1932 por el gran director Tod Browning (1880-1962).

La parada de los monstruos (titulo español que burla por completo el original, Freaks) fue cortada, censurada, prohibida y denigrada durante treinta años ("repugnante" era el adjetivo más socorrido) hasta que fue presentada en 1962 en un pase especial del Festival de Venecia. Entonces se convirtió en un film legendario, sin el cual sería imposible entender, por ejemplo, la obra de David Lynch o de la fotógrafa Diane Arbus.

El Museo de l'Elysée de Lausana (Suiza) expone ahora —del 21 de septiembre al 6 de enero de 2013— Freaks, La monstrueuse parade (Freaks, el desfile de los monstruos), copias originales de las fotos de rodaje y promoción de la película. Son cincuenta imágenes y forman el único conjunto completo del que se tiene constancia. Pertenecen al gran coleccionista suizo Enrico Praloran.

Sin efectos especiales

Las fotos, de las que será editado un libro-catálogo, permiten el reencuentro con los singulares protagonistas de la obra de Browning, todos ellos personas con malformaciones congénitas reales —en la película no hay efectos especiaesl de ningún tipo y el director incluso limitó a lo mínimo el maquillaje de los actores—. La mayoría de los personajes pertenecían al elenco de los circos del empresario P.T. Barnum, el primero en montar espectáculos con varias pistas y transportar todo el espectáculo en un tren privado, pero también provenían de otros espectáculos más modestos.

Medio Chico, El Torso Humano, los cabezas de alfiler, la mujer barbuda... La extraordinaria colección de fotos muestra a, entre otros, los liliputienses hermanos Harry y Daisy Earles, que interpretan a la pareja protagonista y formaban parte de la Doll Family, una familia alemana del circo; la rusa Olga Baclanova, que es Cleopatra, la Mujer Grande, una trapecista malvada; el forzudo Henry Victor, también alemán, que hace el papel de Hércules; los dulces cabezas de alfiler (Schlitze, Elvira y Jenny Lee); las bellas siamesas Daisy y Violet Milton; Johnny Eck, Medio Chico; el Príncipe Randian, El Torso Humano, capaz de arreglárselas sin ninguna extremidad; Lady Olga Roderick, la mujer barbuda, y muchos más.

Contra la idea de 'monstruosidad'

Browing quería rodar una película donde la idea de monstruosidad o aberración quedase en entredicho y sacudiese la moral de la época. La película, una parábola donde los freaks se comportan con dignidad y los normales son perversos, inspirada en el relato Spurs (Espuelas), publicado en 1923 por Tod Robbins, debía ser interpretada por actores que viviesen con el aspecto que se ve en la pantalla.

El director y sus ayudantes, inspirándose en las fotos de Edward Kelty (1888-1967), un pionero de las imágenes de freaks, buscó el elenco y los muchos extras en todos los circos y ferias ambulantes de los EE UU durante casi dos años.

Los empleados del estudio se negaron a compartir comedor con los "fenómenos" Tras poco más de un mes de rodaje, Freaks estaba terminada a finales de 1931. No había sido fácil. Algunos empleados de los estudios de la productora MGM firmaron una protesta formal por tener que compartir comedor con tantos "fenómenos" y el estudio tuvo que montar otro comedor provisional.

En el estreno, en enero del año siguiente, muchos espectadores abandonaron la sala. A pesar de la publicidad de los productores sobre el carácter compasivo y solidario de la historia, en julio tuvieron que retirarla de circulación en los EE UU. En Europa apenas fue distribuida y en el Reino Unido estuvo prohibida durante más de treinta años. En España no se estrenó en cine hasta 1997, aunque hubo proyecciones limitadas antes de esa fecha en festivales.