Kindle Fire HD
Kindle Fire HD. AMAZON

Hace unos días, de cara a la conferencia de Amazon del pasado 6 de septiembre, surgieron insistentes rumores que apostaban por la presentación del primer smartphone de la conocida compañía de comercio electrónico. Finalmente, Amazon no presentó un teléfono móvil sino nuevas versiones de su tableta y su lector de libros electrónicos. Aun así, a nadie le habría sorprendido la presentación de un smartphone, ya que la convergencia de dispositivos y servicios está haciendo que las grandes tecnológicas dejen a un lado las "pequeñas" batallas de productos para centrarse en una guerra más global: la de los "ecosistemas" que combinan hardware y software en un entorno permanentemente conectado a Internet.

Teléfonos móviles inteligentes, tabletas, buscadores de Internet, tiendas de aplicaciones, servicios de almacenamiento en la nube... Los gigantes de la industria poseen cada vez más y mejores productos que están dejando de competir de forma individualizada en cada uno de sus sectores para hacerlo de forma conjunta. Todos los grandes buscan la fórmula ideal con la que alcanzar el control tecnológico de los hogares, donde los televisores inteligentes o smart TV tienen todas las papeletas para convertirse en el núcleo de un universo en el que todos los dispositivos estarán interconectados y permitirán acceder a almacenes de contenidos alojados en la nube. Google, Apple y Microsoft ya han dado los primeros grandes pasos en esta dirección.

Amazon: el gigante que nació entre libros

<p>Kindle Fire.</p>Nacida como librería online en julio de 1995, Amazon es junto con eBay la mayor compañía de comercio electrónico y la más conocida en venta de ebooks. A pesar de que Amazon se ha centrado en las ventas online durante mucho tiempo, en los últimos años está llevando una progresiva y cada vez más acelerada ampliación de negocio hacia otros sectores.

El primer gran paso lo dio en 2007 con el lanzamiento de Kindle, que no tardó en convertirse en principal referente de los lectores de libros electrónicos (e-reader). Pero no fue hasta 2011 cuando las aspiraciones de crecimiento de la compañía se hicieron más palpables, primero con el lanzamiento del servicio de almacenamiento en la nube Cloud Drive y después con su entrada en el negocio de la tabletas electrónicas con Kindle Fire.

En su última conferencia, Amazon presentó las versiones HD de su tableta Kindle Fire y un modelo mejorado, que incluye retroiluminación, de su e-reader. Con estos dispositivos, la compañía sigue apostando por nuevo hardware que sirva de soporte para lo que consideran más importante, los contenidos. Aunque el director ejecutivo de Amazon, Jeff Bezos, ha asegurado que no está en los planes de la empresa lanzar un smartphone este año, no sería raro que viese la luz a lo largo de 2013. De momento su tienda de aplicaciones ya está disponible para todos los dispositivos Android. La llegada de Amazon a la televisión inteligente también es más que probable.

Por otro lado, también se ha sabido que la compañía ha llegado a un acuerdo con Epix, lo que le garantiza el acceso a las producciones de Paramount Pictures, Metro-Goldwyn-Mayer y Lions Gate Entertainment, un movimiento con el que Amazon Instant Video podría consolidarse como un fuerte rival de Netflix en alquiler de películas online.

Google: un monstruo de crecimiento imparable

En 1998, cuando el niño bonito de Internet vio la luz en un modesto garaje de San Francisco —sin pecado concebido y no sabemos si entre un buey y una mula—, nadie podía imaginar hasta dónde llegaría el ansia devoradora de este pequeño monstruo recién nacido. Google era un buscador web, un buen buscador que supo hacerse con el trono de Internet en el momento en el que la Red estaba dejando de ser el refugio de unos pocos aficionados a la informática. Desde entonces, Google no es solo el principal buscador de Internet (su cuota de mercado siempre oscila entre el 75 y el 90%) sino que de él dependen las reglas del juego, las técnicas de posicionamiento.

<p>Google TV.</p>El buscador fue la primera piedra de un gigantesco imperio online formado por multitud de nuevos servicios, algunos creados por ellos mismos y otros comprados: Google News, Blogger, GMail, Google Maps, Google Earth, Google Talk, Picasa, Google Calendar, YouTube, DoubleClick, Chrome, Google+, Google Drive, Google Play y muchos, muchos más. Pero la ambición de la compañía iba mucho más allá y no tardó en poner sus miras en el hardware. La primera señal se produjo en 2008 con el anuncio de Android, un sistema operativo móvil que ya dejaba intuir las pretensiones de la compañía.

Si bien a día de hoy Google sigue sin fabricar dispositivos, ha sabido encontrar aliados comerciales que desarrollen móviles y tabletas basadas en su software: HTC creó el Nexus One (primer móvil Android), Acer y Samsung fabricaron los primeros Chromebooks y nuevamente Samsung se convirtió en el compañero de batallas perfecto para plantarle cara a Apple con la exitosa gama de productos Galaxy. La compra de Motorola este mismo año —motivada sobre todo por la adquisición de miles de patentes que conlleva— y la apuesta por el proyecto de Google TV dejan claro que la compañía no pierde de vista el hardware.

En la actualidad, Google está cerrando sus herramientas menos exitosas y potenciando las que reciben mayor apoyo para crear un sólido sistema de servicios interconectados. La intención del gigante de Internet es que la red social Google+ se convierta en el epicentro de dicho entramado de servicios, a los cuales puede accederse desde cualquier dispositivo con una única cuenta de usuario.

Apple: vendedora de estilo

La estilosa compañía de la manzana representa justo el caso opuesto a Google, el paso de una estrategia centrada sobre todo en el hardware a un universo en el que su software ya es toda una seña de identidad. Creada en 1976, durante muchos años Apple estuvo centrada en el desarrollo de ordenadores personales y las diferentes versiones del sistema operativo Mac OS. Fue en 2001, con el lanzamiento del reproductor iPod y el servicio de música iTunes cuando la empresa dio un giro a su estrategia tanto en hardware como en software.

<p>Apple TV.</p>La consolidación del iPod (que ha tenido múltiples versiones y rediseños), el exitazo del iPhone en 2007 (que marcó un punto de inflexión en la industria de la telefonía móvil) y la llegada del iPad en 2010 (que inauguró el mercado de las tabletas electrónicas) cimentaron un universo con forma de manzana, marcado por el diseño y cerrado en torno al corazón de iTunes, la herramienta con la que descargar, reproducir y gestionar todos los contenidos y aplicaciones del entorno Apple.

Con su negocio de dispositivos portátiles plenamente asentado, las miras de la compañía parecen dirigirse ahora a la televisión. Aunque el concepto de Apple TV existe desde 2006, hasta ahora tan solo se trataba de un disco duro multimedia con acceso a servicios de Apple. Sin embargo, el futuro de Apple TV parece mucho más ambicioso. Se trataría de una smart TV propia con televisión a la carta, control mediante gestos, incorporación del asistente de voz Siri y compatibilidad total con el servicio de almacenamiento en la nube iCloud.

De confirmarse el desarrollo de un televisor de Apple, no serán pocos los hogares con iPod, iPhone y iPad que giren en torno al Apple TV, iTunes y iCloud en un sistema que ya muchos critican por ser excesivamente cerrado.

Microsoft: Windows 8 para controlarlos a todos

Tras muchos años de irregularidades, con gran éxito en algunas áreas tecnológicas (sistemas operativos, soluciones de ofimática, navegadores web, servicio de correo electrónico y mensajería instantánea, videojuegos...) pero muy poco en otras (telefonía móvil principalmente), Microsoft parece haber encontrado la forma de unificar y dar coherencia a todo su universo de dispositivos y servicios. La clave para encajar todas las piezas es la nueva versión de su sistema operativo, Windows 8, que verá la luz el próximo 26 de octubre.

<p>SmartGlass.</p>El nuevo Windows se caracteriza por lucir la interfaz Metro, que presenta los menús en forma de vistosas cuadrículas con colores e imágenes. Dicha interfaz ya está presente en varios modelos de ordenadores portátiles, en la consola Xbox 360 y en los móviles Lumia, la apuesta conjunta de Nokia y Microsoft para arañar cuota de mercado en el negocio de los smartphones. Metro también será la apariencia de la tableta Surface, que funcionará con Windows 8 RT y Windows 8 Pro.

Microsoft posee una segunda clave orientada a la convergencia de dispositivos. Se llama SmartGlass y consiste en una aplicación capaz de conectar la Xbox 360 con cualquier dispositivo iOS, Android y Windows. Esta herramienta permitirá utilizar móviles y tabletas como pantallas secundarias, enviar contenidos a la consola o usarlos como mando a distancia.

El sistema de almacenamiento en la nube SkyDrive, el buscador Bing, los contenidos de Zune y el servicio de videoconferencias Skype completan una estructura que permitirá a Microsoft ofrecer un ecosistema similar al planteado por Apple, aunque con la ventaja de resultar mucho más abierto.

En busca de un universo propio

Aunque Google, Apple, Amazon y Microsoft son quizá las compañías que mejor definidos tienen sus ecosistemas, no son las únicas. Cabe destacar también el caso de Sony, que ha unificado toda su oferta de contenidos (música, cine y videojuegos) bajo el sello Sony Entertainment Network y que posee un amplio parque de dispositivos de distinto tipo: televisores, teléfonos móviles, tabletas, consolas... Poco a poco, Sony está intentando establecer una mayor interrelación entre sus productos y sus servicios, aunque aún carece del poderío online que sí tienen las otras empresas citadas. También Samsung posee un universo cada vez mayor de productos propios, pero alimantados casi en su totalidad con software ajeno. En software propio destaca Samsung Kies para móviles y la  práctica interfaz creada para sus televisores inteligentes. Otros fabricantes como Panasonic o LG también han desarrollado sistemas propios para sus smart TV.