Policía antidisturbios
Imagen de archivo de un policía antidisturbios. EFE

Iván J.Iniesta, periodista del diario Información, fue agredido esta semana por un policía al fotografiar una detención en la vía pública y posteriormente obligado a eliminar las imágenes. El redactor ha explicado a 20minutos.es que solo se limitó a tomar instantáneas con su móvil de una detención que le pareció fuera de lugar.

Me identifiqué como prensa pero me inmovilizó y me exigió que borrara las fotos“Me encontraba en el Ayuntamiento de Torrevieja. Un compañero estaba en el pleno y yo me quedé fuera viendo una protesta de un hombre que llevaba varios días allí con un megáfono”, afirma. “También había una protesta de funcionarios en la misma zona, pero cuando terminaron solo se quedaron los policías y este hombre que hasta el momento no había tenido mucha repercusión”.

Escuchó a un policía amenazar con detener al hombre del megáfono. “Estoy hasta los huevos de este tío, me voy a por él”, a lo que su compañero le pidió  paciencia para no meterse en un lío. “Estoy hasta las narices del gilipollas”, añadió justo antes de ir detrás del hombre. “Tendría treinta o cuarenta años, echó a correr pero le alcanzó enseguida”, explica Iván.

Este policía cogió el megáfono del hombre, lo estampó contra el suelo y agarrándolo por detrás lo llevó al coche patrulla. “Lo detuvo con bastante violencia. Yo estaba en alerta por lo que escuché, y pude hacer fotos de cómo lo detenía y tiraba el megáfono. En cuanto me vio, soltó al hombre y vino hacia mí corriendo. Me identifiqué como prensa pero me inmovilizó y me exigió que borrara las fotos”.

Acto seguido el agente llevó a Iván a una calle paralela, donde había menos gente. Allí le retorció el brazo ante la mirada de distintas personas que le pedían que le soltara, y finalmente accedió a borrarlas debido a la violencia con la que se lo pedía.

“He puesto una denuncia. Fui al centro de salud porque tenía el brazo hinchado y alguna marca del retorcimiento”, concluye, sin antes asegurar que no le van a echar atrás. Conocido el suceso, el teniente alcalde de la ciudad le llamó para disculparse.