Jugar a ser un ilegal
Varios turistas participan en la nueva actividad turística de cruzar la frontera de EEUU a escondidas (Foto: Reuters) Tomas Bravo/Reuters

Los indígenas mexicanos de la etnia hnahnu, en el centro de México, han hallado una nueva manera de  sacar dinero.

Se trata de vender  a turistas extranjeros la experiencia simulada de cruzar a medianoche la frontera hacia EEUU a escondidas, explicó este jueves uno de los organizadores de la actividad.

Los 'cruces de frontera' turísticos tienen lugar a medianoche y comenzaron hace ya dos años
Los "cruces" tienen lugar desde hace dos años en el parque ecológico Eco Alberto, en el Estado de Hidalgo, centro del país, una extensión de tierra administrada por los habitantes de la zona.

Los habitantes se valen de su experiencia de cruces repetidos de la frontera con Estados Unidos para que los turistas vivan personalmente los rigores del viaje.

Luis Santiago Hernández, uno de los líderes comunitarios e impulsores del proyecto, dijo en entrevista que las caminatas nocturnas se organizan con grupos de un mínimo de veinte turistas, "porque la actividad requiere del trabajo de unas 72 personas de la comunidad".

Según Hernández la caminata, que comienza siempre a las 20.00 horas y suele terminar a las 2.00 de la madrugada siguiente, incluye que los turistas se arrastren por el suelo, atraviesen túneles, se escondan en campos de maíz e incluso sean secuestrados por "polleros" (traficante de personas) ficticios.

Los turistas se arrastran por el suelo, se ocultan en campos de maíz y son secuestrados por 'polleros'
Los empleados del parque se turnan para servir de guías, vigilantes, encender antorchas, emular los ruidos de la Patrulla Fronteriza estadounidense, y hacer los "levantones" (secuestros en camioneta) de los excitados turistas.

Hernández afirma que hasta la fecha han recibido turistas de Argentina, Chile, Perú, Colombia, EEUU, Canadá y Francia, entre otros, que se sienten atraídos por la emoción de vivir una noche como inmigrantes indocumentados.

Guías "con experiencia"

Hernández, que ha cruzado la frontera en cinco ocasiones y permaneció un total de 15 años en territorio estadounidense, sostiene que la iniciativa se creó con el propósito de "generar empleo para que las personas de la comunidad no tengan que emigrar hacia EEUU en busca de oportunidades y para concienciar a los turistas del fenómeno migratorio".

Ser una noche un 'espalda mojada' sirve para hacer ejercicio corporal para la gente que viene de la ciudad

En este sentido, explicó que durante el paseo a los turistas se les "va platicando y dando a conocer quiénes somos y por qué somos, para que entiendan que luchamos solamente por un mejor nivel de vida".

El promotor opina que el simulacro de "espalda mojada" (como se les llama despectivamente en EEUU a los inmigrantes que cruzan el río Bravo), que cuesta 150 pesos (unos 14 dólares), sirve "para hacer ejercicio corporal para la gente que viene de la ciudad, para vencer el miedo, ser disciplinado, obediente y ponerse de acuerdo para hacer bien las cosas".