Protestas antes de la ejecución
Stanley Tookie Williams fue ejecutado en California el 12 de diciembre de 2005 (Kimberly White / REUTERS) Kimberly White / REUTERS

Algunos presos condenados a muerte en California permanecieron conscientes y sufrieron una penosa agonía durante su ejecución mediante inyección letal debido a los errores cometidos por un personal penitenciario que carecía de experiencia médica, según declaró ayer un anestesista ante un tribunal federal que investiga los métodos de ejecución en ese Estado.

El doctor Mark Heath, de la Universidad de Columbia, declaró que los registros médicos de ejecuciones pasadas revelan que el personal de algunos centros penitenciarios mezclaron de forma inadecuada los sedativos, por lo que los presos permanecieron conscientes más tiempo del requerido.

Hubo errores en la mezcla de los medicamentos

"Hubo errores en la mezcla de los medicamentos", afirmó. La audiencia judicial, prevista para cuatro días y que continúa hoy, fue solicitada por el juez de distrito Jeremy Fogel, quien el pasado mes de febrero dictó una moratoria en las ejecuciones en California después de que se informara que algunos presos habían padecido un sufrimiento innecesario durante su muerte.

California, al igual que la mayoría de los 37 Estados que utilizan la inyección letal, ejecuta a sus presos con un triple método combinado, el primero para sedarlos, el segundo para paralizar sus músculos y el tercero para causarle la muerte por paro cardíaco, un proceso que dura alrededor de 12 minutos.