El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, ha descartado este lunes que España tenga que pedir un rescate a sus socios europeos, pese a "las situaciones de irracionalidad en los mercados", que ha llevado a la prima de riesgo a zona de máximos.

De Guindos ha hecho esta consideración en declaraciones a los medios de comunicación antes de comparecer, a petición propia, en el Congreso de los Diputados, para explicar la ayuda europea a la banca, y en relación al alza de la prima de riesgo, que ha alcanzado este lunes los 640 puntos básicos.

En este sentido y preguntado por si descarta el rescate de España, de Guindos ha dicho que "por supuesto".

Según el ministro, lo que se está viviendo es una situación de "enorme incertidumbre" que lleva a planteamientos "irracionales" y a situaciones de "extremo nerviosismo" que solo se pueden abordar con actuaciones que van más allá de los gobiernos, en una clara alusión al Banco Central Europeo (BCE).

De hecho, De Guindos, ha asegurado que el Gobierno de España ha hecho lo que tenía que hacer al poner en marcha el proceso de ajuste del déficit público, reformas "importantes y el saneamiento del sistema financiero. "Ha hecho todo lo que debía hacer", ha señalado el ministro.

De Guindos ha reconocido que el "rompeolas" de la incertidumbre es España, aunque la situación afecta al conjunto de la zona euro. Además, ha descartado que la reunión que mantendrá con su homólogo alemán, Wolfgang Schäuble, sea extraordinaria al asegurar que el encuentro está previsto desde hace varios días.

El interés rondará el 1,5%

De Guindos, ha asegurado que el interés del préstamo de la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera para sanear la banca será variable, aunque estará cerca al 1,5%, tres veces inferior al coste de financiación externa del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) en una situación menos tensa en los mercados.

El ministro, durante su comparecencia en la Comisión de Economía del Congreso para explicar el memorando firmado con la UE para rescatar a la banca española, ha dicho que las condiciones de la ayuda que recibirá España, son "muy ventajosas".

Además, ha asegurado que el coste de esta ayuda podrá financiarse con la rentabilidad que se obtenga de los préstamos que se concedan a las entidades financieras apoyadas. En este sentido, ha explicado que el FROB va a obtener una rentabilidad por los COCOS (Los bonos convertibles contingentes) de más del 8%, lo que es 5 veces más de lo que va a pagar por el préstamo.

De hecho, el ministro ha asegurado si finalmente España recibiera 60.000 millones de euros de Europa a este tipo de interés la ayuda tendría un coste similar a los 20.000 millones que ya ha dado el FROB a un interés medio del 4,3%.

De la misma forma, ha asegurado que la ayuda se podrá recibir en efectivo o en bonos de la facilidad financiera y se concederá a plazos muy largos, con un plazo máximo de 15 años y un vencimiento medio de doce años y medio.

En cualquier caso, el ministro ha asegurado que la ayuda europea es "necesaria" ante la actual situación de los mercados y ayudará a romper el "círculo vicioso" de la deuda y el sistema financiero, aunque ha admitido que no podrá resolver todas las tensiones actuales.

El marco legal para 'el banco malo'

De Guindos ha avanzado que el Gobierno propondrá a finales de agosto un marco legal para la puesta en marcha y funcionamiento de la sociedad de gestión de activos problemáticos, lo que se conoce "comúnmente y de forma incorrecta" como un 'banco malo'.  

Ha explicado que el marco legal se presentará en un mes con el objetivo de que la normativa sea aprobada en otoño y que la sociedad esté "plenamente operativa" en noviembre de este año.

El traspaso de activos problemáticos se aplicará sobre todo a los créditos relacionados con el sector promotor

Según el ministro, el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) contribuirá con aportaciones en metálico o con valores hasta un porcentaje que se fijará al formarse dicha sociedad y también podrá haber participación privada de terceros.

En este sentido, el titular de la cartera de Economía y Competitividad ha asegurado que ahora sí se puede decir que la solución de transferir del balance activos problemáticos es viable, ya que el país dispondrá de apoyo financiero para llevarla a cabo.

El traspaso de activos problemáticos se aplicará en particular a los créditos relacionados con el sector promotor y a los activos adjudicados, aunque también podrá aplicarse a otros activos si existen señales de su deterioro.

Esta transferencia tendrá lugar a su valor económico de largo plazo, que tendrá en cuenta la calidad de dichos activos y las valoraciones utilizadas en las pruebas de esfuerzo. Según el ministro, las pérdidas que se produjeran al transferir estos activos, se contabilizarán de inmediato como pérdidas de los bancos.

La sociedad gestora adquirirá los activos para su gestión y enajenación y, a cambio, los bancos podrán recibir una participación en el capital de dicha Sociedad, bien bonos emitidos por la sociedad y garantizados por el Estado o pagos en metálico o en valores.