Abe, quien cumplirá 52 años el jueves y será el primer japonés nacido después de la Segunda Guerra Mundial en ocupar ese cargo, ha prometido reescribir la constitución pacifista de Japón, estrechar aún más los ya cercanos lazos con Estados Unidos y devolver el patriotismo a las clases.

También ha anunciado que tratará de reparar las relaciones con China y Corea del Sur, enfriadas por las visitas del primer ministro saliente Junichiro Koizumi, a un santuario de guerra de Tokio. Sin embargo, ha subrayado que la mejora de las relaciones exige esfuerzos de todas las partes.

La victoria del conservador Abe, ampliamente anticipada, prácticamente garantiza su elección como primer ministro cuando el Parlamento se reúna para votar el 26 de septiembre, dada la mayoría que el oficialista Partido Demócrata Liberal ostenta en la poderosa cámara baja.

Abe también ha prometido mantener encaminadas las reformas económicas iniciadas por Koizumi, quien asumió el cargo de primer ministro en 2001 con el propósito de reducir la presencia del Estado en la economía doméstica, que arrastraba una larga deflación.*.