Varios miles de funcionarios iniciaban una manifestación este domingo por la tarde en las inmediaciones del Congreso de los Diputados, blindado por la Policía, en protesta por los últimos recortes del Gobierno, como la supresión este año de la paga extra de Navidad a todos los empleados públicos o la eliminación de tres de los seis días de libre disposición —los llamados 'moscosos'—.

La concentración frente al Congreso no contaba con la autorización de la Delegación del Gobierno Aunque la convocatoria inicial —efectuada a través de las redes sociales— era para acampar frente al Palacio de las Cortes, las fuerzas de Seguridad vallaron la zona y a las 21.30 horas impedían el acceso a los manifestantes, reunidos en las cercanías desde las ocho de la tarde. Dicha concentración no contaba además con la autorización de la Delegación del Gobierno en Madrid.

Eso ha obligado a los asistentes a permanecer al comienzo de la plaza de las Cortes, para luego trasladarse hasta la plaza de Neptuno, camino de Cibeles, por lo que ha sido necesario cortar el tráfico en los dos sentidos.

Policías, bomberos, profesores, sanitarios o trabajadores de la Administración pública se sumaron a esta protesta, en la que se corearon gritos en contra del Gobierno y se pidió la dimisión del presidente, Mariano Rajoy.

Acompañados de pitos y tambores, los manifestantes gritaron "Manos arriba, esto es un atraco", "Menos crucifijo y más trabajo fijo" o "el próximo parado, que sea un diputado", y en varias ocasiones se dirigieron a los antidisturbios que custodiaban la zona del Congreso para invitarles a sumarse a la protesta.

Dos motoristas, uno de ellos policía local, se acercaron al lugar de la concentración y aceleraban sus motos para protestar haciendo ruido ante los aplausos de los asistentes. Ambos fueron identificados por la Policía, aunque no les multaron.

"He venido a luchar por nuestros derechos. Que nos quiten la paga extra es quitar el pan a nuestros hijos, esto acabará como Grecia, como poco", relataba uno de los manifestantes en un vídeo difundido por Internet. Otro de ellos, un bombero de la Comunidad de Madrid, decía: "Yo estoy dispuesto a recortar mi paga extra si ellos —el Gobierno— también recortan de lo suyo".

Entre los manifestantes, algunos que portaban camisetas con la leyenda "Bombero quemado". Algunos de los lemas gritados por los manifestantes hacían referencia al Congreso: "El próximo parado que sea un diputado".

Recorrido por Madrid y concentración en Neptuno

La marcha continuó hacia la calle Génova, para protestar frente a la sede del PP. Allí los manifestantes se toparon con un dispositivo policial que impidió que se acercaran hasta las puertas del edificio. La calle permaneció cortada también por la Policía.

Ante esta situación, los funcionarios emprendieron el camino hacia la Puerta del Sol. Durante el trayecto, la marcha se cruzó con un camión de bomberos, y unos y otros intercambiaron saludos y gestos de complicidad.

De camino, protagonizaron varias sentadas, para a continuación corear lemas contra el 'tijeretazo' y en alusión también al "que se jodan" de la diputada Andrea Fabra, con gritos de "Hijos de Fabra". Posteriormente siguieron su marcha, pero volviendo al origen de la protesta: Neptuno, en las inmediaciones del Congreso de los Diputados.

Fue entonces cuando los policías que custodiaban a los manifestantes se quitaron los cascos. Los funcionarios allí congregados se fundieron en un aplauso y comenzaron a gritar "sí se puede".

"Es un problema que tenemos la sociedad española, no solo los funcionarios, por eso nos tenemos que unir todos", comentaba una manifestante presente en Neptuno.

Algunas de las personas que se concentraon en Neptuno portaban tiendas de campaña, puesto que la idea inicial de la protesta era acampar frente al Congreso de los Diputados.

El grupo, de unos doscientos funcionarios, disolvía su protesta unas dos horas después de haberla iniciado, tras solicitarlo la policía.

Un portavoz de los acampados ha señalado que los agentes han identificado a algunos de ellos y, "con actitud amable", les fueron separando en grupos que se han dispersado por las calles cercanas, poniendo así fin a la manifestación.

La buena sintonía y la ausencia absoluta de tensión permitía la estampa de ver cómo compartían los puntos de vista manifestantes y agentes haciendo cola en los baños de la única cafetería abierta en la zona.

Un detenido

La manifestación se ha saldado finalmente con la detención de una persona acusada de resistencia y desobediencia, ha informado un portavoz de la Jefatura Superior de la Policía de Madrid.  

La detención tuvo lugar sobre las 2.10 horas de este lunes, y, al parecer, el detenido, Enrique D.F., de 35 años, no pertenece a ningún colectivo de funcionarios. Ha sido trasladado a la Brigada Provincial de Información, donde se determinará si pertenece a algún grupo radical.

Se espera que a lo largo del día se tome declaración a este joven y, como ha pasado con otros detenidos en las protestas que se han venido desarrollando en los últimos días contra los recortes y sin permiso de la Delegación de Gobierno, quedará en libertad o pasará a disposición judicial

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