El comisario Miguel Ángel Gamonal, quien arrestó al ex minero José Emilio Suárez Trashorras, procesado por delito de terrorismo al haber sido quien presuntamente vendió los explosivos que utilizaron quienes perpetraron los ataques del 11 de marzo de 2004, elaboró una minuta para su jefe de entonces, Jesús de la Morena (muy próximo al por entonces titular de Interior, Ángel Acebes), en la que decía que ETA no tenía nada que ver con los atentados, según la confesión obtenida de Trashorras.

Según decaraciones recogidas por El País, Trashorras le aseveró "rotundamente" al comisario "que el atentado de Madrid era cosa de los árabes".

El diario también asevera que Gamonal era la mano derecha de De la Morena.
Trashorras en ningún momento hizo mención a ninguna persona relacionada con ETA ni a que alguno de los ‘moros de Madrid' conociera o guardara relación con militantes de esta banda

Gamonal declaró a Del Olmo por escrito que Suárez Trashorras "En ningún momento hizo mención a ninguna persona relacionada con ETA ni a que alguno de los ‘moros de Madrid' conociera o guardara algún tipo de relación con militantes de esta banda".

El Mundo sigue enfrentado al mundo

Enzarzado en una guerra mediática con El País y ABC sobre la autoría de los atentados, El Mundo señala en su editorial: "nos sentimos en condiciones de decir que una de las tesis más verosímiles es que las personas alojadas por El Chino fueran etarras. No es una afirmación categórica, pero sí una solvente conjetura que debería ser exhaustivamente investigada".

En el mismo editorial, el diario dirigido por Pedro José Ramírez anima "a la Justicia, a la Fiscalía, al ministro Rubalcaba y a sus dos órganos periodísticos [en clara alusión a sus competidores, El País y ABC] a analizar, debatir e interpretar estos datos".

Por su parte, ABC tampoco perdió la oportunidad de desarmar otra de las polémicas versiones de El Mundo, en este caso sobre un presunto intento de homicidio contra Francisco Javier Lavandera, un supuesto "hombre clave" en las investigaciónes del 11-M.

El propio Lavandera había hecho la denuncia del alegado intento de asesinato e incluso publicó un libro con la colaboración del periodista Fernando Múgica, de El Mundo.

ABC transcribe de forma íntegra el documento policial que desestima la posibilidad de un atentado contra Lavandera en donde se habla de una falta total de evidencias, e inclusive se especula sobre una posible invención de pruebas.