Los bares de Bilbao están cada vez más concienciados de la importancia de que los pintxos estén resguardados. Sin embargo, no todos cumplen con las normativas sanitarias y los dejan expuestos al aire, el humo del tabaco o las conversaciones de los clientes.

En 2005, un total de 76 bares, el 6% de los 1.217 abiertos en Bilbao, fueron sancionados con multas de alrededor de 600 euros por incumplir las normativas higiénico-sanitarias.

Los técnicos municipales llevaron a cabo casi 2.000 inspecciones y los pintxos fueron los que peor parados salieron. A pesar de que son uno de sus atractivos gastronómicos más importantes para bilbaínos y turistas.

«La mayoría de las sanciones tienen su origen en los pintxos, porque están encima de la barra y sin cubrir», explica Alberto Mamolar, jefe de Inspección Alimenticia del Ayuntamiento.

Los bares de Bilbao, en realidad, han mejorado «notablemente» en los últimos años. «Hace tiempo se sancionaba mucho más», dice Mamolar, mientras reconoce que poner los pintxos encima de la barra es una estrategia de marketing.

«Llaman más la atención que si están guardados en las cámaras», dice, y admite que es un caballo de batalla «muy complicado». Por ese motivo, el Ayuntamiento insiste en pedir a la ciudadanía que emplace al hostelero a guardar los pintxos y, en caso contrario, a denunciarlo.

Pero no sólo los bares incumplen las normativas sanitarias. También los pequeños comercios de alimentación. El año pasado, 16 establecimientos, de los 1.115, fueron sancionados por un mal etiquetado o una mala manipulación.