Arantxa Aranburu.56 años, asistenta domiciliaria

«Contra una inmobiliaria hay poco que hacer». «Suelo venir aquí porque me gusta el ambiente que hay, es muy acogedor. No se debería cerrar un bar que es arte, historia y literatura en Bilbao. Que yo sepa, es el único de estas características. Pero contra una inmobiliaria hay poco que hacer. Si se pudiera proteger de alguna manera...».

Ibone Rodríguez. 34 años, administrativa

«No creo que cierre; el que lo compre seguirá». «Me cuesta creer que un lugar así, de toda la vida y con la gente que entra aquí cierre de verdad. Creo que el que lo compre seguirá con este negocio, porque es seguro. Todo depende del dinero. Para los clientes sería una verdadera pena porque este bar es mítico en Bilbao, y no hay más».

Agustín García. 54 años, calderero

«No se va un café, se pierde algo de historia». «Es una pena que desaparezca un bar de toda la vida; por el que han pasado muchas generaciones. Es bonito, tranquilo, de lo mejor para venir y tomar algo. Vengo aquí habitualmente porque quedan muy pocos sitios así. Si lo cierran, se perderá un café y también parte de la historia de Bilbao».

J. Ignacio Fernández. 23 años, camarero

«No sabemos si nos recolocarán». «Llevo trabajando aquí un año y se está muy a gusto. No sabemos todavía qué va a pasar con nosotros, si nos van a recolocar. Es un bar muy tranquilo, los clientes son amables. Es un bar de los que no hay. La decoración es inmejorable y, por supuesto, el servicio. Debería seguir porque no hay muchos así».