Un domingo en el que el coche se quedó en casa
Los protagonistas del asfalto en el centro no fueron los ruidosos automóviles, sino las bicicletas de jóvenes y mayores, así como otros extraños artefactos (Á. Cabrera).
El Ayuntamiento enseñó a todos que era posible moverse de otra forma, e incluso colocó un rocódromo (izquierda) para que algunos se desplazaran en vertical. Pero esta mañana, Málaga volvió a despertarse repleta de coches.