El presidente de Femetal, César Figaredo, ha apostado este jueves en Gijón por "desmitificar" la concesión de subvenciones a empresas y ha dejado claro que las ayudas son para crear riqueza, no para cerrar factorías. "Cualquier empresario cuando pide ayudas no está pensando en quedárselas", ha dicho al ser preguntado por el caso del Grupo Temper, en liquidación, además de añadir que se solicitan porque hay un proyecto, aunque a veces "se tuerce".

Así lo ha manifestado en la rueda de prensa previa la Asamblea anual de Femetal en el recinto ferial 'Luis Aadaro', en la que ha reconocido que 2012 está siendo el peor año de la crisis para el sector metal, con una bajada internaual -del primer semestre de 2011 al primero de 2012— de un 15 por ciento de facturación, muchas grandes empresas en concurso de acreedores y la pérdida de 4.000 puestos de trabajo. "Esperemos que pare", ha dicho de los datos de desempleo.

Es por ello, que ha reclamado de las centrales sindicales "cordura y responsabilidad" de cara a la negociación del nuevo convenio en 2013. Femetal ha trasladado a los sindicatos, ante el anuncio de movilizaciones en el mes de septiembre, que el actual convenio firmado es "bastante bueno" para los trabajadores, especialmente en un contexto de crisis donde "saben perfectamente las circunstancias", ha apuntado, así como lo que está pasando en el sector.

Riesgo de deslocalización

No en vano ha alertado del riesgo de deslocalización por la subida de la tarifa eléctrica que afecta también a las pymes, a las que se les ha duplicado los costes por este concepto, al tiempo que ha apostado por impulsar el mix energético. Ha incidido en que grandes empresas asturianas inviertieron en energías renovables y ahora pueden perder las inversiones por el cambio de criterio del Ministerio de Industria, lo que hace que acudan a los mercados extranjeros.

Se necesita, a su juicio, un mix energético "competitivo, estable en precio, de calidad y con seguridad en el suministro". Especialmente ha destacado que íntrinsecamente unido al precio de la energía eléctrica está la competitvidad, la viabilidad y el futuro de tres grandes empresas asturianas como son Arcelor-Mittal, Asturiana de Zinc y Alcoa. "Es perentorio dar solución singularizada y adecuada a estas empresas", ha dicho, ante un riesgo de deslocalización. Asimismo, ha urgido una solución al 'tax lease', que hace que los astilleros asturianos Gondán y Armon se encuentren "lastrados" en la captación de nuevos pedidos.

Figaredo no se ha olvidado del obstáculo que supone el incremento de las tasas portuarias, que en el caso de Arcelor le conlleva un aumento en los costes de tres millones de euros. Ha recordado que ya en su día el presidente de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), Severino García Vigón, había abogado por aplicar otro criterio contable para que las instalaciones de la ampliación que no entraran en funcionamiento no hubiera que amortizarlas tan pronto.

Por todo ello, ha visto necesario que fluya el dinero y que se lleven a cabo una serie de medidas, como aligerar el gasto improductivo y racionalizar las administraciones públicas, simplificar la burocracia, modernizar y flexibilizar el mercado de trabajo o potenciar la actividad empresarial.

Apuesta por la internacionalización

Ha apostado, además, fundamentalmente por la exportación y la internacionalización de las empresas como camino para salir de la crisis en un sector que sufre un deterioro de su competitividad tanto nacional como internacional. Figaredo ha visto como una oportunidad para la internacionalización la Cooperación al Desarrollo y ha reclamado un esfuerzo a las administraciones para mejorar la imagen española a través de 'La Marca España'.

Entre otras cosas, ha defendido el papel que juegan los convenios colectivos sectoriales provinciales frente a los de empresa, ya que facilitan un marco jurídico estable para el conjunto del sector estableciendo mínimos que luego pueden ser adaptados por cada empresa. "No son inflaccionistas y son una contención a la presencia sindical en las empresas, entre otras evidentes ventajas", ha asegurado.

Otro punto que ha reivindicado es la formación continua, de la que ha afirmado que se gestiona con "rigor y eficacia". "No estropeemos por frivolidad y falta de información aquello que funciona, bien por un afán de cambio injustificado o por mera desconfianza", ha trasladado.

Asimismo, ha advertido que "un objetivo excesivamente ambicioso de reducción del déficit basado en el aumento de la presión fiscal y en el descenso drástico de los gastos, sin distinguir entre los productivos, como la inversión pública, y los gastos corrientes, más improductivos, podría dejar aún más tocada nuestra situación". "Los responsables políticos deben huir de un sentido patrimonializador de los fondos públicos como si fueran de su propiedad", ha incidido.

En el ámbito político, ha destacado el "handicap" que ha supuesto las elecciones nacionales y la repetición de las autonómicas al no contar con Ley de Presupuestos. Al nuevo Gobierno regional, le ha instado a elaborar un presupuesto para 2013 "realista y, en la medida de lo posible, inversor, y centrado en los sectores empresariales que más riqueza crean en su entorno, como el industrial".

No ha querido olvidar en su discurso las obras pendientes, la Autovía del Cantábrico, la Variante de Pajares y la mejora de la operatividad del aeropuerto asturiano, al tiempo que ha apostado por que El Musel y la Zona de Actividades Logísticas e Industriales de Asturias (Zalia) jueguen el papel que le corresponde en el desarrollo económico de la región .

Figaredo ha lanzado un mensaje de optimismo y ha apuntado que la perspectiva es trabajar, cuidar los costes, producir cuanto más barato y con calidad mejor y buscar clientes que paguen. Ha incidido en que el mercado nacional está en una recesión "tremenda" y por eso se hace más necesaria la exportación.

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