El juicio contra una mujer de 46 años que enfrenta una acusación de intento de asesinato por ocasionar heridas con un cuchillo de cocina a la compañera sentimental de su expareja ante la creencia de que le iban a arrebatar la custodia de su hija menor de edad ha quedado este jueves visto para sentencia después de que la defensa haya hecho su informe, que fue interrumpido el pasado jueves tras sufrir la procesada un desvanecimiento en la sala.

Durante esa sesión el fiscal modificó su escrito de acusación y solicito penas que suman nueve años y tres meses de prisión para M.I.V.N., natural de Lugo, por presuntos delitos de asesinato en grado de tentativa y lesiones. La acusación particular, que ejerce la pareja del exmarido, pidió diez años de cárcel y 80.000 euros de indemnización, lo que multiplica por diez la cantidad interesada por el Ministerio Público.

El letrado de la defensa, Enrique José Cerrudo, ha pedido la libre absolución de su patrocinada al sostener que en la vista oral ha quedado acreditado que no existió ánimo de matar en su acción y que, según la pericial aportada, se hallaba bajo "un desequilibrio" debido a la sospecha de que iba a perder la custodia de su hija y a causa de sus "anteriores maltratos psicológicos" que, según ha añadido, constan en informes de IAJ y de la Diputación Provincial de Almería así como por su ingreso en casas de acogida.

Subsidiariamente, ha calificado los hechos como un delito de lesiones culposas cometido imprudentemente ya que, a su juicio, M.I.V.N. puso un cuchillo frente a las víctimas "con el riego de herirse con él aunque con un resultado menos lesivo y sin que las heridas comprometieran la vida de ninguno de ellos". "El trastorno psíquico padecido le provocó sacar el cuchillo para emplearlo en asustar" a su exmarido y a su compañera "para espantar a la primera de su relación con su hija y para recuperar del segundo la custodia de la menor".

La defensa ha apuntado, asimismo, que la mujer "se cortó al zafarse del mismo", y el hombre "se cortó al quitárselo" a la procesada y alude a la pericial forense que, en sala, reveló que no era "coincidente la morfología cortante de la lesiones con el relato del modo punzante de producirlas mediante el apuñalamiento" de las víctimas.

"La conclusión a la que llegamos sobre el modo culposo de producción de las heridas es bien sencilla; no tuvo el ánimo de producir la muerte", ha asegurado ya que, según ha añadido, los forenses del Instituto de Medicina Legal (IML) indicaron la herida de las cuatro que le fueron infligidas, que le alcanzó en la zona cervical y en las que las acusaciones basan su calificación de asesinato, "no afectó a ningún órgano vital, no profundizó, y por tanto, no comprometió la vida de la víctima".

Ha aludido, asimismo, que el acceso a esa zona por parte de M.I.V.N era "materialmente imposible" ya que la compañera de su exmarido "se encontraba con la cabeza apoyada en el reposacabezas y recogida por el cinturón de seguridad" mientras que la acusada perpetró la agresión desde la parte trasera del vehículo en que viajaban los tres. Los forenses describieron el resto de heridas en las extremidades superiores como "de defensa" al interponer sus manos al cuchillo.

Sobre el que su patrocinada portase un cuchillo de cocina de 16 centímetros —frente a los 23 que establecen las acusaciones— ha argumentado que lo había adquirido el día anterior en un centro comercial para "comer la fruta" en la pensión en la que se alojaba y que lo llevaba con ella "ya que regresaba a Granada con todas sus pertenencias". Ha insistido, en esta línea, en las testificales que corroborarían que acudió al centro de menores donde se produjeron los hechos para "intentar solucionar la custodia" hablando con su exmarido y "sin conocimiento de que iba a estar allí su actual compañera sentimental".

M.I.V.N., quien en marzo de 2009 se encontraba inmersa en un proceso por la custodia de la menor y que el día de los hechos abordó a ambos a la salida del centro de acogida en el que estaba su hija, dijo en la primera sesión del juicio ante el tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Almería que puso el arma blanca en el cuello de la compañera de su expareja porque quería "asustarles, meterles miedo para que dijeran la verdad y no me quitarán a mi hija" y ha negado que tuviera intención de quitarle la vida.

"independiente" de su "voluntad"

"Ella se movió, fue independiente de mi voluntad. Antes los dos se habían burlado de mi, me sentí morir y por eso tuve la reacción que tuve", explicó la procesada. Indico, asimismo, en la mañana del 24 de marzo de 2009, acudió a las puertas del centro de menores donde estaba acogida su hija para intentar hablar con su excompañero y arreglar "como personas adultas las cosas" ya que "él había mentido para perjudicarme en el litigio de la custodia y estaba dando largas por teléfono".

En la primera sesión de la vista oral, prestó también declaración la víctima, de 57 años, quien resaltó que el ataque que recibió fue "completamente por sorpresa" y detalló que cuando la procesada se subió en el vehículo la vio "coherente, normal y calmada"."La invité a desayunar porque no le vi nada raro. No hubo ninguna contrariedad entre las dos. Muy al contrario, me volqué con ella y no se me ocurrió que pudiera hacer nada", apuntó

Sobre la agresión, relató como sintió "de repente un empujón, me fui para adelante pese al cinturón de seguridad y vi la sangre. Me note morir. Fue a por mi a mansalva hasta el punto de que una herida quedó a un centímetro de la yugular y el médico me dijo que había vuelto a nacer".

Por su parte, el excompañero sentimental de la acusada, de 62 años y con la que mantuvo una relación de diez años, explicó que "de repente" vio sangre "por todos lados y a ella dando viajes con el cuchillo mientras que gritaba 'os tengo que matar y os mato' cogiéndola del pelo". Fue de improviso", ha apuntillado para detallar que pudo coger el arma cuando se la clavó en la pierna. "No la vi venir y no dijo ni palabra que pudiera hacerme pensar que iba a hacer lo que hizo".

La acusada, de 46 años y natural de Lugo, fue detenida a primera hora de la mañana del 24 de marzo de 2009 poco después de cometer la agresión en el interior de un vehículo en las inmediaciones de la carretera de Alhadra, en el barrio de Los Molinos.

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