Las vacaciones escolares se aprovecharán en 34 colegios públicos de la ciudad para realizar diferentes obras de mantenimiento por valor de más de 600.000 euros, que servirán para poner al día unos equipamientos especialmente cuidados por el Ayuntamiento de Zaragoza, ya que son la referencia de miles de escolares al cabo del año.

No obstante, no son estas las únicas intervenciones que se llevarán a cabo en estos centros docentes, ya que las partidas consignadas a lo largo del año para hacer frente a las necesidades de los mismos ascienden a 3,6 millones de euros, que se traducen en 3.000 actuaciones preventivas (1.398 actuaciones realizadas entre enero y junio) y 4.500 de mantenimiento (2.330, entre enero y junio).

Desde el punto de vista del mantenimiento de los colegios, el servicio de Equipamientos del Consistorio zaragozano divide la ciudad en dos áreas para organizar mejor los trabajos de conservación de los centros que, a su vez, distingue entre tareas preventivas y correctivas, aplicando así los criterios de calidad en los que está encuadrado este servicio, que cuenta con el certificado AENOR.

Además y como complemento de estas labores, el verano se establece como el periodo extraordinario de actuación, ya que la falta de clases hace más fácil el desarrollo de algunas obras.

Los trabajos de verano

Este verano, se realizarán actuaciones de adecuación eléctrica en 21 centros (28 edificios). Se trata de trabajos de adecuación a la nueva normativa que derivan de las inspecciones previas (obligadas por el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión) que se han realizado en los colegios, entre otros, Lucien Briet, Eugenio López, Amar y Borbón, Las Fuentes, Ángel Escoriaza, Antonio Beltrán, Ciudad de Zaragoza, Hispanidad, Camón Aznar o Monsalud.

Además, de otros trabajos de adecuación, seguridad y ampliación de potencia en los sistemas eléctricos en otros dos colegios. También se realizarán trabajos en la línea de vida de cinco centros; la instalación de calefacción en tres colegios (generalmente, se trata de la sustitución de equipos obsoletos de gasóleo por otros de gas, más modernos, ahorradores de energía y menos contaminantes (Calixto Ariño, Ángel Riviere y Tenerías).

Finalmente, las vacaciones de verano permitirán sustituir el sistema antiincendios de las cocinas del San José de Calasanz y pavimentar los gimnasios de los colegios José Antonio Labordeta y Río Ebro.

El concejal de Equipamientos de Zaragoza, Laureano Garín, ha señalado "la importancia" que tiene el mantenimiento estival en la vida de los colegios "porque supone una acción extraordinaria sobre un cuidado permanente que ha hecho de estos equipamientos unos centros confortables y seguros para los escolares".

Garín ha incidido en que tan importante como la acción extraordinaria de verano es la labor que se desarrolla durante todo el año.

"Se ha conseguido trabajar con criterios eficaces y de calidad, y así nos lo ha reconocido AENOR. Nuestra labor tiene una primer núcleo de intervención, que es la preventiva, y un segundo nivel, correctivo, que está evitando obras de más calado o sensaciones de dejadez, que desaniman a la comunidad escolar", ha precisado Garín.

Trabajo constante

Así, para este año se ha previsto la inversión de 3,6 millones en obras de conservación en los colegios. De enero a junio, se ha invertido más del 40 por ciento de lo planificado. Los trabajos del verano y el segundo semestre completarán la rueda de trabajos prevista.

Las obras de mantenimiento son la consecuencia, en muchos casos, de las tareas preventivas que se realizan y que al final del año sumarán más de 3.000 actuaciones.

Así, se pone especial interés en revisar las calderas de calefacciones. Son trabajos que se ejecutan de octubre a febrero (se han analizado más de 370 equipos) para garantizar el correcto funcionamiento de los sistemas y los que necesitan cambios integrales se realizan en el verano. En este mismo sentido se acometen las revisiones de los sistemas de hilo radiante y la revisión de calderas eléctricas.

Otro de los sistemas sobre los que se extreman los controles tiene que ver con las inspecciones eléctricas, tanto las que se realizan por una empresa colaboradora de la administración, que se hacen cada cinco años (periodo de tiempo en el que se realiza una inspección integral de todos los colegios), como las revisiones ordinarias, que nunca coinciden con la de los cinco años. (Entre las dos se han realizado de enero a junio 248 acciones).

De la misma manera, se realiza un repaso exhaustivo a la limpieza de sumideros de los centros, a la limpieza y reparación de tejados (133 hasta junio), a los grupos electrógenos y alarmas y a los pararrayos.

La puesta al día de los sistemas antiincendios cobra también una importancia fundamental. Así, aunque los edificios, que han sido construidos por el Gobierno de Aragón, cumplen con todas las normas de seguridad, con periodicidad semestral se realiza revisión de los extintores de los centros, revisión de las instalaciones de detección y de los grupos (bombas, depósitos y mangueras).

Así, hasta junio se han comprobado 124 extintores, 56 instalaciones de detección, 180 sistemas de mangueras, 92 grupos. Son trabajos fundamentales para garantizar la seguridad de los edificios y de los usuarios en los "que el Ayuntamiento de Zaragoza es extremadamente celoso", ha apostillado el Concejal de Equipamientos.

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