El despliegue se centrará en el uso de agua no potable para eliminar la suciedad que el cepillo y el recogedor de los barrenderos no son capaces de eliminar. El uso de agua potable para baldeos está prohibido por la Junta desde noviembre debido a la sequía. Además, se reemplazarán 55 contenedores viejos. El Ayuntamiento ha anunciado que estos ‘baños’ se llevarán a cabo también en otros barrios.