Mario Draghi
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi se dirige a los medios de comunicación en Fráncfort, Alemania. Fredrik Von Erichsen / EFE

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, admitió este jueves que "la circulación del crédito es débil en la zona del euro", aunque hay grandes diferencias entre los países de la moneda europea. En la rueda de prensa tras la reunión del consejo de gobierno del BCE, Draghi dijo que esto se debe a que los bancos presentan "una aversión al riesgo, una falta de capital o una falta de financiación".

El consejo de gobierno del BCE decidió en su reunión de este jueves bajar los tipos de interés en un cuarto de punto, hasta el 0,75, el nivel más bajo hasta ahora, para impulsar el crecimiento económico de la zona del euro. El presidente de la entidad recordó que el BCE ha respondido a la falta de financiación facilitando a los bancos toda la liquidez que necesitan y con las dos operaciones de refinanciación con un vencimiento a tres años.

Se han reducido más las presiones inflacionistasDraghi dijo que "se han reducido más las presiones inflacionistas en el horizonte relevante para la política monetaria". Explicó que "algunos de los riesgos a la baja para el crecimiento económico identificados anteriormente se han materializado"

El presidente del BCE rehusó pronunciarse sobre la posibilidad de que la entidad monetaria acometa una nueva operación de inyección de liquidez con vencimiento a largo plazo, por ejemplo uno o tres años. El consejo de gobierno dio la bienvenida a "las conclusiones adoptadas por el consejo europeo el pasado 29 de junio para hacer frente a las tensiones en los mercados financieros, restaurar la confianza y animar el crecimiento".

"Damos la bienvenida a las iniciativas de la cumbre de la zona de euro hacia un mecanismo de supervisión único, y la posibilidad -con condiciones apropiadas- de recapitalizar los bancos directamente", apostilló Draghi. El BCE también valoró "el uso de los instrumentos existentes en los fondos de rescate temporal y permanente (FEEF y MEDE respectivamente) de una manera más flexible y eficiente para estabilizar los mercados", dijo Draghi.

El presidente del BCE hizo hincapié en la importancia de que cuando la entidad monetaria asuma "la función de la supervisión bancaria unitaria en la zona del euro, se separe de la función de la política monetaria". "El BCE debería seguir siendo independiente", afirmó Draghi en la rueda de prensa tras la reunión mensual del consejo de gobierno de la entidad. Draghi explicó que "el BCE trabajará conjuntamente con los bancos centrales nacionales".