La Audiencia impone 17 años y medio de cárcel al hombre que mató a puñaladas a su exmujer en Museros

La Audiencia Provincial de Valencia ha impuesto 17 años y medio de prisión al hombre que mató a puñaladas a su exmujer cuando ella acudió a su vivienda, ubicada en la localidad valenciana de Museros, para recoger unas cosas. En total, el procesado le asestó 22 puñaladas con un cuchillo de cocina. La pareja se separó de hecho en 2009.
El Acusado Durante El Juicio Ante El Jurado
El Acusado Durante El Juicio Ante El Jurado
EUROPA PRESS

La Audiencia Provincial de Valencia ha impuesto 17 años y medio de prisión al hombre que mató a puñaladas a su exmujer cuando ella acudió a su vivienda, ubicada en la localidad valenciana de Museros, para recoger unas cosas. En total, el procesado le asestó 22 puñaladas con un cuchillo de cocina. La pareja se separó de hecho en 2009.

Este hombre fue juzgado hace un par de meses por un jurado popular, quien le declaró culpable de un delito de asesinato con alevosía. Ahora, la Audiencia tenía que fijar la pena para el procesado, para quien el ministerio fiscal pedía 20 años de cárcel y la acusación particular 25, al estimar esta última la concurrencia de alevosía.

El tribunal valenciano ha decidido condenarle finalmente a 17 años y medio de cárcel por un delito de asesinato, con la circunstancia agravante de parentesco y la atenuante de confesión de la responsabilidad criminal. También le ordena que indemnice con 72.652,39 euros al hermano de la víctima.

El procesado se casó con la víctima el 1 de agosto de 1997, y ambos se fueron a vivir a la casa que ella había comprado unos años antes sita en Museros.

El hombre indicó en el juicio que ambos eran "muy diferentes" y que llegó un momento en el que su entonces pareja iba de lunes a domingo a casa de sus padres a cuidarles, algo que les ocasionó diferentes problemas. Así, a finales de 2004, principios de 2005, la mujer le dijo que iba a irse a vivir con sus padres, porque su madre estaba muy enferma.

Este hecho hizo que finalizaran su relación. No obstante, pese a ya no estar juntos, la mujer le dejó vivir en la casa hasta que la vendiera. La puso en venta en el año 2009 y durante algún tiempo realizaba visitas al inmueble para comprobar su estado, llevar a futuros compradores o para encargarse, en ocasiones, de las labores de limpieza.

Esta circunstancia le molestaba al procesado —quien ya estaba saliendo con otra mujer— con lo que se produjeron más peleas entre ambos. Una de ellas tuvo lugar el 6 de marzo de 2010, cuando la exmujer se presentó en el domicilio y le comunicó al procesado que quería llevarse electrodomésticos, muebles y enseres de su propiedad.

Seguidamente, el 29 de abril del mismo año, la mujer regresó a la vivienda para recoger parte de su ropa y algunos libros. Pese a llamar repetidamente al timbre, el hombre inicialmente no le abrió y le tiró una maleta vacía por el balcón. La víctima insistió en querer entrar en la casa, con lo que se inició otra discusión.

A continuación, el procesado abrió la puerta y cogió de la camiseta a la mujer y le llevó hasta la cocina. Una vez allí, cogió un cuchillo y se lo clavó en la región interescapular izquierza con fuerza, lo que provocó que rompiera el mango y que quedara el filo de 11,5 centímetros en el interior del cuerpo de la mujer.

Por este motivo, el hombre cogió otro cuchillo y se lo clavó en 21 ocasiones más en el tórax y en el abdomen. Las heridas le provocaron la muerte a la mujer.

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