La ministra de Fomento, Ana Pastor, ha asistido a la puesta en servicio de un nuevo tramo de la autovía A-40, que con un total de 12,3 kilómetros unirá los términos municipales de Villarrubia de Santiago y Santa Cruz de la Zarza, en Toledo.

El presupuesto invertido en la obra ha sido de 27,84 millones de euros, cantidad que sumada al coste de redacción del proyecto, el importe estimado de las expropiaciones y la asistencia técnica para el control y vigilancia de la obra arroja una inversión total de 32,42 millones de euros, cofinanciados por el fondo europeo de desarrollo regional FEDER, ha informado el Ministerio en nota de prensa.

Con la puesta en servicio de este tramo se completan los 126 kilómetros de autovia que unen Cuenca con la localidad toledana de Ocaña. Este nuevo tramo está formado por dos calzadas de dos carriles con 3,5 metros cada uno, arcenes exteriores de 2,5 metros, arcenes interiores de un metro, bermas de un metro y una mediana de 12 metros.

El trazado de la autovia cumple los parámetros definidos en la norma 3.1-I.C. de Trazado para una autovía con velocidad de proyecto 120 kilómetros por hora, con un radio mínimo de 2.500 metris y una pendiente máxima que no supera el dos por ciento de desnivel.

La presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, ha indicado tras inaugurar el tramo de la autovía que esta infraestructura es "un paso más en la conexión entre las dos ciudades Patrimonio de la Humanidad de Castilla-La Mancha (Cuenca y Toledo)", y servirá también para lograr "una comunicación integral entre Ávila y Teruel pasando por la región", además de que se podrá "conectar con Extremadura y al Mediterráneo".

"Esta infraestructura se comenzó a ejecutar en tiempos del anterior Gobierno del PP, y lo más importante, se está pagando íntegramente en estos momentos, ya que cuando se estuvo ejecutando nadie pagó por ella en los 8 años anteriores", ha dicho. "Las infraestructuras no solo hay que hacerlas, también hay que pagarlas".

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