Rajoy y Monti
Rajoy y Monti EFE

Los líderes de la Unión Europea (UE) han aprobado este viernes el pacto para el crecimiento y el emdpleo y el plan de financiación de 120.000 millones de euros, después de que España e Italia levantaran su bloqueo tras lograr un acuerdo con sus socios de la eurozona para rebajar las presiones de los mercados sobre sus primas de riesgo.

El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, y el primer ministro italiano, Mario Monti, pusieron anoche una reserva sobre el pacto para el crecimiento hasta que hubiera un acuerdo sobre medidas a corto plazo para estabilizar los mercados financieros ante las dificultades para financiarse a precios razonables.

Hemos alcanzado una acuerdo que será útil tanto a corto como a largo plazoTras alcanzarse en la madrugada del viernes un acuerdo para recapitalizar directamente la banca a partir de 2013 y dando nuevos poderes al Banco Central Europeo (BCE) como supervisor bancario europeo, se liberan ya los 120.000 millones para el crecimiento con los que los Veintisiete quieren fomentar el empleo y la actividad económica. "Hemos alcanzado una acuerdo que será útil tanto a corto como a largo plazo", ha señalado el presidente permanente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, que en la rueda de prensa final ha calificado de "histórico" en varias ocasiones el acuerdo de esta madrugada.

"Lo que pedía la ciudadanía"

En la misma línea, el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, ha señalado que las medidas acordadas para el crecimiento y el empleo "son lo que la ciudadanía y los inversores venían pidiendo". "Hace unos meses era impensable los pasos tomados", ha añadido Barroso.

El montante del pacto, equivalente al 1% de la riqueza nacional bruta de la Unión Europea (UE), procede de iniciativas ya previstas, por lo que no puede considerarse financiación nueva. Esta dotación es inferior a la que propusieron España, Italia, Francia y Alemania (130.000 millones) en la cumbre a cuatro que celebraron la semana pasada en Roma.

Es lo que la ciudadanía y los inversores venían pidiendoEstos fondos se utilizarán para apoyar medidas de crecimiento de efecto rápido como el aumento en 10.000 millones de euros del capital del Banco Europeo de Inversiones (BEI), que multiplicaría su capacidad de financiación en 60.000 millones y atraerá una financiación adicional de hasta 180.000 millones. La decisión deberá ser refrendada por el consejo de gobernadores de la institución. También se destinará parte de los 120.000 millones a avalar bonos para financiar en una fase piloto proyectos de infraestructuras de transporte, energéticas y de banda ancha, con lo que se espera motivar una financiación adicional de hasta 4.500 millones de euros.

Profundizar en el mercado único

Los Veintisiete podrán reubicar parte de los fondos estructurales que reciben de la UE para apoyar los préstamos del BEI y facilitar el acceso de las pymes a la financiación. La UE calcula que hasta 55.000 millones de euros procedentes de los fondos estructurales serán destinados a potenciar el crecimiento. Respecto a los efectos del acuerdo a escala nacional, los Estados miembros deberán aplicar todas las medidas de gobernanza económica adoptadas por la UE, así como las recomendaciones específicas por país del pasado 30 de mayo.

No hay vencedores y perdedores. Tenemos una meta comúnLa consolidación fiscal, la reestructuración urgente del sector bancario, el impulso al crecimiento y la competitividad, la lucha contra el paro juvenil y la modernización de la administración pública deberán ser prioridades para las políticas nacionales. Como orientaciones a escala europea, los Veintisiete deberán según el pacto concentrarse en la profundización del Mercado Único para facilitar el crecimiento y el empleo y la reducción de las cargas administrativas.

En concreto, el mercado interior de la energía antes de 2014 y traducir la investigación en innovación para satisfacer la demanda del mercado. También piden aprovechar el presupuesto europeo para fomentar la creación de crecimiento y empleo, fomentar la movilidad laboral y aprovechar el comercio como motor de crecimiento, entre otras líneas maestras.

El presidente del CE, Jean-Claude Juncker, ha rechazado que el acuerdo sea una derrota para Merkel. "No hay vencedores y perdedores. Tenemos una meta común: la estabilidad del euro". Ha reiterado las palabras de Draghi de que el apoyo será "bajo una estricta condicionalidad".