El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha protestado ante el Gobierno de EEUU por un informe sobre el programa nuclear de Irán presentado recientemente ante una comisión parlamentaria y cuyo contenido califica en parte como "deshonesto e indignante".

En una carta enviada por el OIEA al presidente de la comisión de servicios de espionaje, Peter Hoekstra, se destacan
cinco graves errores en el informe, presentado el pasado 23 de agosto en Washington.
Sólo a partir de una pureza del 90% se puede hablar de aplicaciones militares, e Irán sólo logró un 3,6%


Ese documento señala que Irán habría logrado enriquecer uranio hasta una "pureza militar" en su instalación de Natanz (centro del país persa), algo que según los inspectores no es cierto, ya que en realidad se trata de pequeñas cantidades de uranio enriquecido hasta el 3,6%.

Vilmos Cserveny, director del OIEA para relaciones exteriores, asegura en la misiva que a partir de una pureza del 90% se puede hablar de aplicaciones militares.

El informe estadounidense afirma asimismo que el organismo retiró a un inspector jefe de Irán por no haber cumplido "una política oficiosa del OIEA, de nunca decir toda la verdad sobre el programa nuclear iraní".

Cserveny califica estas acusaciones como "indignantes y deshonestas" y asegura que Irán tiene derecho, según establecen los Acuerdos de salvaguardas, a rechazar cualquier inspector.
Según el informe de EEUU, la política oficiosa del OIEA es nunca decir toda la verdad sobre el programa nuclear iraní


El OIEA se enfrentó durante la crisis de Irak a Estados Unidos, cuyos servicios de inteligencia aseguraban que Sadam Husein tenía un arsenal de armas de destrucción masiva, algo que luego resultó ser falso, tal y como lo habían anticipado los inspectores de la ONU.

Luego, Washington criticó al OIEA y a su director general, el egipcio Mohamed El Baradei, por ser supuestamente demasiado suave y benévolo con Irán.

En 2005 le fue concedido el premio Nobel de la Paz al OIEA y a Mohamed El Baradei.