La CHE detecta larvas de mejillón cebra en el Ebro. (Ecologistas en Acción)
Mejillón cebra (Ecologistas en Acción) Ecologistas en Acción

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha detectado larvas de mejillón cebra en el río Ebro, a su paso por Zaragoza, por lo que ha convocado para el próximo lunes, día 18, una reunión del grupo de trabajo técnico sobre esta especie invasora que provoca graves afecciones medioambientales.

El mejillón cebra es una especie muy agresiva que se alimenta de fitoplancton, compitiendo con otras especies autóctonas por este alimento e incrementando el nivel de materia orgánica, afectando así a la calidad de las aguas continentales, y afectando a toda la fauna y flora silvestres debido a la alteración de los ecosistemas.

Esta comisión de trabajo, dependiente de la Comisión Nacional de Protección de la Naturaleza, está formada por:

  • El Organismo de Cuenca.
  • El Gobierno de Aragón.
  • La Generalitat de Cataluña.
  • La Generalitat Valenciana.

Los últimos muestreos realizados por técnicos de la Confederación en la estación de control de larvas que se encuentra en el río a su paso por Zaragoza -puesta en marcha este mismo año-, ha localizado la presencia de 0,65 larvas por litro, datos que han sido calibrados con dos laboratorios independientes para corroborar las conclusiones.

Esta es la primera confirmación de presencia de larvas de este molusco que tiene la CHE aguas arriba del embalse zaragozano de Mequinenza, donde, al igual que en el de Ribarroja (Cataluña), ya se tiene constancia de la existencia de colonias de mejillón cebra adulto.

La Confederación ha invitado también a la reunión del próximo lunes, por medio de una comunicación oficial, a todas las comunidades autónomas de la Cuenca, afectadas por esta situación o susceptibles de ello.

Difícil de erradicar

No se han hallado soluciones efectivas par la erradicación

El mejillón adulto sólo se instala en zonas de corrientes con velocidades inferiores a 1,5 metros por segundo, lo que corresponde habitualmente a embalses y azudes.

Por el momento, no se han hallado soluciones efectivas par la erradicación.

En España en la cuenca del Ebro se detectó por primera vez en 2001 y en 2005 se observó en la del Júcar.