Ha caído eDonkey, uno de los pilares principales del P2P (Peer to peer).

El motivo: las presiones de la poderosa industria discográfica norteamericana, que ya han conseguido acabar con los negocios de i2Hub o Grokster.

Otros como Kazaa, en vez de cerrar se han convertido en servicios de pago, como ya hiciera Napster en mayo mediante un sistema de "música gratis limitada".

Mientras, eMule se ha convertido en el máximo abanderado del P2P, aunque nadie puede asegurar hasta cuándo resistirá las embestidas de la industria.

La lucha de las discográficas y los estudios de cine contra el P2P se ha convertido en una guerra constante en todo el planeta.

En Francia, por ejemplo, con la reforma de la "ley de propiedad intelectual" se fijaron duras multas para todo aquél que comparta contenidos protegidos por derechos de autor.

Mientras, en España, asociaciones y organismos como la SGAE ponen todos los medios posibles para acabar con el Peer to Peer, a pesar de que aquí su uso no es ilegal.

Aún así, muchas páginas españolas que ofrecían enlaces a contenidos P2P se han visto obligadas a cerrar, como sucedió con Naiadadonkey.

El argumento que se utiliza para bloquear estas webs es que utilizan esos servicios con ánimo de lucro.

La web Thepiratebay portagonizó en Suecia un caso similar que llevó a los usuarios a organizar manifestaciones para protestar por el cierre de la página.

Aunque, de momento, parece que sólo la industria estadounidense tiene el poder suficiente para "herir" al P2P.

Aprovechando la tecnología

Muchas empresas han visto en el P2P un gran potencial para hacer negocio.

De este modo, los contenidos online de RTVE, Terra y su Pixbox o la Warner, para distribuir sus películas por Internet, han recurrido a esta tecnología.