Los jóvenes aragoneses que estudian secundaria reciben, a lo largo de los cuatro cursos del ciclo, un total de 700 horas lectivas más que los alumnos de otros países de la OCDE.

Según datos de Comisiones Obreras, cada curso tiene un total de 845 horas de clase (los dos primeros años) y 875 (los dos últimos), frente a la media de la OCDE, de 714 y 656 horas, respectivamente.

Así, al finalizar el ciclo los aragoneses han invertido un total de 3.440 horas en clase, frente a las 2.740 de los demás. Para los que deciden seguir estudiando y completan el bachillerato, la diferencia de horas lectivas aumenta, y salen del instituto con 1.138 horas más. Para los padres, sin embargo, esto no es suficiente, y ayer reclamaron a Educación un aumento de la jornada escolar de sus hijos.

Aragón supera la media española de alumnos que finalizan sus estudios de secundaria. El 77,7% consiguen el título, con lo que la tasa de abandono es menor que la estatal (30%), aunque todavía muy por encima de la media del conjunto de la OCDE (12%).

Menos horas docentes

Con la jornada de los profesores la tendencia se invierte y mientras en nuestros institutos un docente imparte una media de 581 horas anuales, sus colegas internacionales dedican 704.

En un periodo de cuatro años, un profe aragonés dedica 2.324 horas a dar clase,  492 menos que en otros países. Así, tardaría casi un año más en impartir el mismo número de horas lectivas que la media de la OCDE.

En primaria, más igualado

Los alumnos de primaria aragoneses también tienen más horas de clase que la media internacional. En total, cada curso tiene 875 horas, frente a las 792 del resto, con lo que al finalizar este ciclo los escolares han recibido 498 horas extra. La diferencia con el resto de países podría aumentar si los colegios de la comunidad deciden aplicar la sexta hora. Esta iniciativa, que cuenta con el apoyo de los padres, ya funciona en los centros de primaria catalanes y se dedica, sobre todo, a clases de refuerzo.

Infantil está casi al límite

Aulas al máximo. Las aulas de infantil están a tope y apenas quedan vacantes para escolarizar a los niños que lleguen a lo largo del curso. Casi no quedan plazas en avenida Cataluña, Centro y Delicias. Las vacantes se concentran en barrios rurales, Oliver y Torrero.

Siguen las listas de espera. Algunos colegios acumulan listas de espera. El Josefa Amar y Borbón, en el Actur, o La Estrella, en La Jota, tienen 31 y 6 niños, respectivamente.

Nuevo plazo. Los colegios deben comunicar antes del día 15 las plazas vacantes que tienen. Cada semana se escolarizan entre 40 y 50 niños fuera de plazo.

Castigo al fraude. Los 14 niños cuyos padres falsearon datos para entrar en Marianistas han sido reubicados en centros de sus zonas donde quedaban plazas.

Reorganización de zonas. CC OO demanda a Educación que abra un foro de debate para replantearse el reparto de zonas de escolarización. Para solucionar la saturación, proponen habilitar aulas antes que subir las ratios.