A favor de las rotondas... Cristina Catalá.

Responsable de la Fundación Real Automóvil Club en Levante y Baleares. Asegura que las rotondas son positivas porque dan fluidez y evitan accidentes de tráfico.

¿Por qué defiende el uso de las rotondas?

Sirven de alternativa a los cruces peligrosos que puedan poner en peligro la seguridad de las personas.

¿Es verdad que disminuyen los accidentes?

A priori sí, ya que reduce la velocidad de entrada en las intersecciones y los puntos de conflicto. También agilizan el tráfico y permiten realizar el cambio de sentido.

¿Deben ir acompañadas de semáforos?

En ocasiones. En rotondas grandes y donde el flujo de vehículos sea elevado, pueden ir acompañadas de semáforos. Para implantar una rotonda con semáforo es importante conocer el tráfico de peatones.

¿Están bien las de Murcia?

Hace unos años analizamos la de la plaza Circular, la de plaza Rocío con Isla Cristina y la de Pintor Pedro Flores: las tres ofrecían un buen servicio.

En contra de la proliferación de las glorietas... José Manuel Abellán.

Portavoz del grupo municipal socialista. Asegura que en Murcia no deberían instalar rotondas reguladas con semáforos.

¿Por qué no le gustan las rotondas?

No estamos en contra de las rotondas en sí, sino de cómo se están colocando en la ciudad. No se puede instalar una circular y regularla con semáforos. Además, en Murcia no hay estudios de tráfico solventes que digan dónde hay que ponerlas y dónde no.

Entonces, ¿qué hacemos con los peatones?

Habría que darles paso con un puente o con un túnel subterráneo.

¿Dónde habría que eliminarlas?

Las que no funcionan bien son las cuatro que están en Primero de Mayo, en Juan XXIII o la de Ikea. Además, tienen pensado hacer otras en siete intersecciones de Miguel Induráin con pedanías.

Aquí, la mejor solución serían cruces a distinto nivel, pero habría que construirlos ya.