Aunque no se trata de una propuesta formal, el comisario europeo de Transportes, Jacques Barrot, anunció ayer que sí será la base de la discusión prevista para el próximo día 27 en Bruselas. La idea consiste en reducir el volumen de líquido, así como el tamaño de los recipientes que los pasajeros transporten en los aviones como medida de seguridad para evitar posibles atentados terroristas. La limitación no afectaría a las compras que hagan los viajeros una vez pasado el control de seguridad en los aeropuertos. Acerca del posible límite, fuentes comunitarias indicaron que «medio litro sería obviamente demasiado».