Lo primero que hizo cuando notó que algo iba mal fue agarrarse la barriga para protegerla, estaba embarazada de siete meses. Luego, se fue la luz, llegaron los gritos.

Víctor, un joven de 25 años y compañero de vagón, la ayudó a salir de aquel infierno hasta que fue rescatada por los bomberos. Sufría pérdidas de sangre.

Ayer, apenas dos meses después de la tragedia, volvió al mismo hospital en el que fue ingresada ese día, el General, pero en esta ocasión, para dar a luz a su niña. La pequeña se llama Daniela y pesó 2,540 kilos. Cristina ha dado a luz en su 41 semana de embarazo.

El parto, con anestesia epidural, se desarrolló de manera espontánea y «con toda normalidad».

Para el conseller de Sanidad, Rafael Blasco, la niña es «una luz de esperanza ante el dramático accidente».

Por otro lado, las 15 balizas que se están instalando en el túnel para frenar el convoy si se pasa de velocidad comenzarán a funcionar el fin de semana.

Esta tarde, supervivientes y familiares de las víctimas se reúnen en Torrent con la intención de formar una plataforma de afectados.