La agencia de calificación crediticia Moody's realizó este lunes la mayor rebaja de valoración sobre las entidades bancarias españolas.

El mismo día que el Gobierno de Mariano Rajoy envió formalmente al Eurogrupo la solicitud de rescate para el sistema financiero nacional -en una carta con varios errores ortográficos- la agencia estadounidense dejó al borde del bono basura a casi toda la banca.

Todos los grandes bancos empeoran su calificaciónLa rebaja afecta al Banco Santander, Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, Caja Laboral, Banca March, Caja Rural de Navarra, CaixaBank, Bankinter, Banco Cooperativo Español, Banco Popular Español, Banco Sabadell, Kutxabank, Unicaja y Banco Pastor.

También, a la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), Caja Rural de Granada, Bankoa, Liberbank, Ibercaja Banco, Cajamar Caja Rural, Ahorro Corporación Financiera, Lico Leasing, Bankia, Banco CEISS, Catalunya Banc, NCG Banco, Banco CAM, Dexia Sabadell y Banco de Valencia.

Según la tabla de calificación de Moody's, solo el Santander aprueba (recibe una calificación de Baa2). El BBVA se queda, como la deuda española, al filo del suspenso (Baa3) junto a Banesto, Caixabank, Caja Laboral y Banca March. Por debajo solo hay inversiones consideradas como no seguras o especulativas. La caída en el ranking de solvencia es de entre uno y cuatro escalones dependiendo del caso.

Moody's advierte, además, de que ha colocado en perspectiva para una nueva rebaja a 16 de esas entidades.

Cerca del bono basura

Tras la rebaja, Santander ve degradada su nota en dos escalones de "A3" (notable bajo) hasta "Baa2" (aprobado), uno por encima de la calificación que la agencia otorga a la deuda soberana española ("Baa3").

Otros cinco entidades financieras se salvan también de ser consideradas bono basura al quedar con una nota de "Baa3" (aprobado bajo): BBVA y Banesto, rebajados tres escalones, Banca March, dos peldaños, Caja Laboral, un escalón, y Caixa Bank, cuatro peldaños.

También se salva del bono basura y, por tanto, de no ser considerado una inversión especulativa, el Instituto de Crédito Oficial (ICO), cuya calificación fue rebajada en tres escalones, desde "A3" hasta "Baa3".

Las notas del resto quedan en nivel de bono basura: Liberbank y Cajamar, rebajados un escalón, y dos peldaños a Bankinter, CECA, Caja Rural de Granada y Bankia, Ahorro Corporación Financiera y Dexia Sabadell.

En el caso de Banco Cooperativo Español, Banco Sabadell, Kutxabank, Catalunya Banc y NCG Banco, la rebaja es de tres escalones, mientras que Banco Popular Español, Unicaja, Bankoa, Ibercaja, Banco CEISS y Banco de Valencia, es de cuatro peldaños.

Falta de solvencia el gobierno español

La caída en la clasificación se debe, según la agencia, al "debilitamiento de la solvencia del Gobierno español" y a la pérdida de confianza sobre su deuda soberana, factores ambos que afectan a la "capacidad del Gobierno para apoyar a los bancos" y a la autonomía de crédito de estas entidades.

El rescate a la banca aumentará la continuada debilidad de la economía española

Moody's detalló que los problemas de solvencia del Gobierno español no sólo afectarán a su capacidad para ayudar a las entidades financieras con problemas sino que también repercutirá en el perfil crediticio de esas entidades.

La agencia justificó también la decisión al considerar que la exposición de los bancos a préstamos de bienes raíces comerciales "probablemente provocará mayores pérdidas", lo que "incrementará las probabilidades" de que terminen por necesitar ayuda externa.

Para Moody's, además, el grado de exposición de las entidades bancarias a activos inmobiliarios tóxicos no termina de estar claro.

Aunque el evaluador ve "positivamente" las medidas de apoyo introducidas por el Gobierno español para apoyar el sistema bancario, cree que será necesaria una nueva clasificación una vez se conozca el importe final, el periodo y la forma en que la financiación se entregará a cada uno de los bancos.

La agencia de calificación justificaba esta rebaja al considerar que el rescate a la banca "aumentará" la carga de la deuda, su "limitado" acceso a los mercados financieros y la "continuada debilidad" de la economía española.

Según las consultoras Oliver Wyman y Roland Berger, los bancos españoles necesitarían una inyección de fondos de 62.000 millones de euros en el peor de los casos.

Rebajas anteriores

Moody's ya recortó el pasado 13 de junio la calificación de la deuda española, desde 'A3' a 'Baa3', con perspectiva 'negativa', dejándola a un paso del bono basura. La agencia justificó esta decisión en el rescate europeo a la banca española, en el "muy limitado" acceso a la financiación y en la débil situación económica del país.

La agencia Fitch rebajó la nota de 18 entidades el pasado 18 de junioLa agencia ya rebajó la nota con anterioridad a siete comunidades autónomas y puso todas en perspectiva negativa.

La última rebaja de la calificación a la banca española la llevó a cabo otra agencia de medición, Fitch, el pasado 12 de junio. En ese momento Fitch recortó la calificación de 18 bancos españoles, entre ellos el Popular, el grupo BMN, Liberbank, el Banco Castilla-La Mancha, Unicaja o Cajamar. Un día antes, Fitch también recortó en dos escalones la calificación de los dos mayores grupos financieros españoles, el BBVA y el Santander.

Un mes antes, a finales de abril, otra agencia, Standard & Poor's también recortaba la nota a 11 entidades españolas después hacer lo mismo con la deuda soberana española.