La basura del mercadillo y el olor atufan a los vecinos
Aspecto que ofrecía el último mercadillo de Campoamor, montado el sábado pasado. Francisco González
«Los jueves y sábados no se puede ni respirar: hay una suciedad y olor increíbles, que sube hasta las ventanas». Así explica Francisco Sánchez, presidente vecinal de Campoamor, el problema que perturba al barrio mientras haga calor.

Con las altas temperaturas, las quejas por el olor de los contenedores de basura aumentan, sobre todo por los que usan en mercadillos y mercados, que son los que más residuos orgánicos malolientes suelen recoger.

«La limpieza deja mucho que desear», se quejan algunos residentes del Pla, donde también se instalan muchos puestos al aire libre. «Nos llegan a dar náuseas», añade Francisco Sánchez.
El concejal de Comercio, Juan Zaragoza, rechaza las acusaciones: «Entiendo que queden restos de olor, pero los mercadillos de Campoamor y Pla se limpian escrupulosamente cuando toca». Y añade: «Es más, los mercados municipales (Central, Carolinas, Benalúa y Babel) se baldean con agua potable para no dañar los alimentos de los puestos».

Amplio despliegue

La empresa de limpieza Inusa pone en marcha, los días que se montan mercados ambulantes, un dispositivo compuesto por 12 peones y seis conductores en cada distrito para baldear las calles, además de dos vehículos cubas, dos camiones prensa y dos barredoras.

Cuando acaba la actividad de los puestos, a las 15.00  horas, limpian las calles con barrido y baldeo manual y se retiran los residuos al camión. Luego se efectúa una limpieza a fondo de todo el área ocupada por el mercado, y se acaba con un baldeo mixto (mecánico y manual), según fuentes de Inusa.

Los manteros arrollan en su huida

Peligrosa moda en Campoamor: algunos inmigrantes que practican el top manta, al ver venir a la Policía se dan a la fuga, «y arrollan a ancianas que van con  el carrito; ha habido más de un accidente», ha alertado José Manuel Gosálvez, presidente de la Asociación de Mercadillos de Alicante.