Un centenar de simpatizantes de AnimaNaturalis y miembros de la Plataforma Animalista de Baleares se han concentrado este sábado frente a las puertas de la plaza de toros de Muro y han realizado una 'cacerolada' como señal de protesta a la corrida de toros que se va a llevar a cabo en esta localidad mallorquina.

Con lemas como 'Tauromaquia abolición', 'No pararemos hasta la abolición' o 'No con mis impuestos', las personas concentradas han querido mostrar su rechazo tanto a la tauromaquia, como al hecho de que una administración destine dinero público a este fin.

En este sentido, en declaraciones a Europa Press, el coordinador nacional de la campaña antitaurina de AnimaNaturalis, Guillermo Amengual, ha indicado que el Ayuntamiento de Muro ha destinado cerca de 50.000 euros tanto al acondicionamiento de la plaza como a las corridas, una "tradición" que, según esta entidad, "deja un reguero de sangre de miles de animales torturados anualmente hasta su muerte".

"Es vergonzoso que en el estado actual de crisis económica que sufre el país se sigan aportando estas cantidades de dinero a una primitiva 'tradición' digna de bárbaros, cuando se está recortando en cultura y sanidad, y se están subiendo todos los tipos de impuestos posibles", ha afirmado.

Por otra parte, Amengual ha indicado que agentes de la Guardia Civil se encuentran con los familiares de unos menores que iban a entrar a la plaza, por lo que Animanaturalis pondrá la denuncia correspondiente si éstos finalmente acuden a ver el espectáculo para que se "sancione gravemente" al empresario.

En este sentido, ha remarcado la necesidad de que se cumpla la ley que impide entrar a los menores en las plazas de toros, algo que durante los últimos años no han conseguido evitar. Según ha opinado, la crueldad que se vive en el interior de una plaza de toros es perjudicial para los menores y ha instado a las fuerzas del orden público a evitar su entrada.

"En pleno siglo XXI la gente no debería atender a este tipo de festejos donde la muerte de un animal es celebrada con frívolo entusiasmo por una cada vez menor afición taurina. En cinco años la afición taurina a caído un 39% a nivel nacional y los festejos caen en picado ante la desgana de sus seguidores", ha manifestado.

"Solo esperamos que con el paso del tiempo las corridas de toro sean una pesadilla para los amantes de los animales". En este sentido ha recordado que las "encuestas indican que un 73% de la población está en contra o es indiferente a la tauromaquia".

El acto se está desarrollando en un ambiente pacífico, si bien algunos de los asistentes a la corrida les ha insultado, finalmente ha tenido lugar a unos diez metros de las puertas de la plaza, pese a que pensaban que Fomento de la Fiesta les impediría concentrarse más cerca.