Mosca negra
Picadura de la mosca negra del Ebro. 20M

Lejos de remitir, la plaga de la molesta mosca negra repunta en Zaragoza y sus alrededores con decenas de casos en las urgencias hospitalarias y las consultas médicas. Todo ello a pesar de las labores de contención que ha realizado el Ayuntamiento de Zaragoza durante los últimos meses en el cauce del Ebro, que al final se han quedado en un simple parche que no ha conseguido frenar la expansión de este insecto, cuya picadura provoca picores, hinchazón y dolor en la zona afectada.

Para tratar de frenar el avance de la plaga, expertos de veterinaria de la Universidad de Zaragoza se echaron este jueves al Ebro junto a buceadores del Ejército para evaluar el alcance de lainvasión de la mosca negra. "Sería interesante continuar trabajando y cada cierto tiempo ir muestreando el río para ver cómo está la evolución de larvas y pupas. Esta información nos servirá para luego, en el futuro, hacer un tratamiento", explicó este jueves Nacho Ruiz,veterinario de Quimera Biological System, empresa que colabora con la Universidad de Zaragoza.

Esta información nos servirá para luego, en el futuro, hacer un tratamiento Los propios responsables de la iniciativa constatan, sin embargo, que el recorte en los presupuestos complica la lucha contra la plaga. "Este año es más difícil investigar nuevos tratamientos", confirman.

La mosca negra es un insecto de la familia de los simúlidos que prolifera junto a los ríos y canales y que normalmente ataca al ganado. Sin embargo, su cercanía a los núcleos urbanos está provocando cada vez más problemas a los vecinos de Zaragoza. Su mordedura crea unas reacciones más severas y más importantes que el mosquito. Debido al calor, suele concentrar su actividad al amanecer y al atardecer. Tiene una capacidad de vuelo que puede alcanzar los 30 kilómetros, lo que ha facilitado que se haya extendido por el río con gran rapidez.

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