House
Hugh Laurie, en el papel de 'House'. Michael Yarish

Nada perdura eternamente en la parrilla televisiva, aunque algunas producciones parezcan pretenderlo. Este es el caso de la serie  House, que este jueves se despide definitivamente de sus seguidores tras lograr permanecer con éxito ocho temporadas en antena, un triunfo fuera de lo corriente en estos tiempos cambiantes.

En el último capítulo, Gregory House examina su vida, su futuro, se enfrenta a sus demonios personales y se reencuentra con antiguos compañeros como Allison Cameron, Trece y Lawrence Kutner.  Además, Cuatro, la cadena que lo emite, ha decidido ofrecer maratones de espisodios para rendir homenaje al doctor encarnado por Hugh Laurie.

Un éxito de récord

El éxito de House no solo se mide en cifras de audiencia, las cuales le llevaron a ingresar este año en el Libro Guines de los Records por ser "la ficción más popular del mundo".  Además colecciona Premios Grammy, Globos de Oro y decenas de nominaciones. Pero, ¿cuál es el secreto de esta serie que no exige a los televidentes una continuidad para seguir su línea argumental?

A todos nos gusta ver conflictos que pueden ser contolados por el hombre Para empezar, son muchas las producciones de médicos que han logrado buenos resultados en la pequeña pantalla: desde la española Hospital Central, una de las más longevas de la programación, a Urgencias (la ficción más vista de EE UU en la segunda mitad de los noventa), Anatomía de Grey y la propia House.

¿Las batas blancas causan adicción? "A todos nos gusta ver conflictos que se resuelven y que pueden ser controlados por el hombre. Necesitamos creer en la medicina", reflexionaba hace un año la actriz Adriana Ugarte, poco después de haber sido fichada para interpretar a una cooperante en la primera de esas ficciones. 

Sin embargo, son muchos los que señalan al personaje de House, el antipático y peculiar jefe de Nefrología que titula la ficción, como la principal causa de que esta se haya mantenido en primera línea.  La acidez, el cinismo y la brillantez del médico que interpreta Laurie ha inspirado rankings con sus mejores frases ("Usted tiene un parásito, uno de esos que sale a los nueve meses" o "Todo el mundo miente, la única variable es sobre qué", son algunas de las más celebradas por los usuarios de 20minutos.es) y tops de extravagancias. Y eso que la belleza de las doctoras Remy Hadley 'Trece', interpretada por Olivia Wilde, y Allison Cameron (Jennifer Morrison) llegaron a poner en entredicho su liderazgo.

Cada capítulo se articulaba en torno a dos tramas, la médica y la personal, formando un esquema condensado pero sencillo.

El comportamiento de House incluso ha sido tomado como referencia por expertos empresariales. August Turak, colaborador de Forbes, partió de actitud para elaborar programas de formación en empresas. Porque House, apunta, logra que sus discípulos aprendan a pensar por sí mismos y se conviertan en "mejores profesionales".

El éxito de House entre las mujeres, su lado oscuro y el a veces políticamente incorrecto sentido del humor de los guiones han sido, probablemente, otras de las razones por las que se ha mantenido como ficción de cabecera de millones de espectadores en todo el planeta.

Ahora, sin embargo, toca cambiar de aires.