Padre de una niña con autismo
José Miguel Sánchez, mecánico de 37 años: "Nadie le va a quitar a mi hija sus derechos" JORGE PARÍS

La política de recortes en los servicios públicos para alcanzar la deseada austeridad está a punto de llegar a los niños con trastornos de carácter autista o TGD (Trastorno Generalizado del Desarrollo).

La Comunidad de Madrid no tiene fondos para aumentar el número de plazasHace 15 días, el Instituto Madrileño del Menor y la Familia (IMMF) —dependiente de la Consejería de Asuntos Sociales— comunicó verbalmente a los Centros de Atención Temprana que los chavales matriculados en centros públicos con aulas adecuadas a su desorden debían dejar de recibir el tratamiento complementario a partir del 1 de julio.

La razón oficial, argumentaron, es que, después del último ajuste acometido por Esperanza Aguirre, no hay fondos suficientes para ampliar plazas y hay que aligerar las listas de espera, por lo que no era posible que algunos chicos recibiesen una atención por duplicado. Los padres afectados, sin embargo, niegan que sus hijos tengan ningún "privilegio" y califican esta atención como "imprescindible".

Aulas especiales

En la actualidad, unos 2.500 niños con distintas discapacidades (TGD, Síndrome de Down, Síndrome de Williams, parálisis cerebral...), reciben Atención Temprana en centros gestionados por asociaciones o empresas privadas que tienen concierto con la Comunidad. De ellos, unos 500 tienen autismo, según la Federación de Autismo de Madrid (FAM).

La Federación de Autismo se ha reunido con la Consejería y respalda a los padresHasta los 6 años de edad, los niños autistas diagnosticados tienen derecho a acudir gratuitamente a este servicio, que se presta, según el caso, una hora al día entre dos y tres veces por semana. Antes de ser aceptados, deben ser evaluados por técnicos de la Administración.

Las clases que reciben, insiste la Federación de Autismo, "complementan", que no duplican ni sustituyen, la actividad escolar. "Mi hijo recibe una educación en su colegio gracias a su profesor terapeuta y a su logopeda, pero es en el centro de atención temprana donde aprende a relacionarse, se le estimula y se desarrolla su psicomotricidad", explica a 20minutos.es Pablo, padre de una alumna con TGD.

Rebelión

Cuando los progenitores recibieron la noticia de que sus hijos debían abandonar el servicio, se organizaron y enviaron medio centenar de cartas a los propios centros, a sus ayuntamientos, al Instituto del Menor y a la Consejería de Asuntos Sociales.

El IMMF ha fijado una reunión crucial para el 25 de junioEl resultado ha sido que el Instituto del Menor ha convocado a los directores de todos los Centros de Atención Temprana a una reunión el próximo 25 junio, solo una semana antes de que entre en vigor la medida para restringir el acceso a este servicio. En esa reunión dará a los directores nuevas instrucciones.

Un portavoz de la Consejería de Asuntos Sociales aseguró que no habrá recorte y que lo único que se va a hacer es reevaluar a los niños, "como se hace de forma continuada", para ver si la mejora de alguno de ellos permite que otro acceda a la plaza. La Consejería estima que la medida solo afecta a unos 30 menores.

"Nadie le va a quitar a mi hija un derecho reconocido"

José Miguel Sánchez lleva a su hija Miriam, de 3 años, al Centro de Atención Temprana Apsa en Arganda del Rey. "Me enteré de lo que iba a pasar por los profesionales del centro. Mi hija no puede interrumpir su tratamiento sin más, porque supondría detener su desarrollo", asegura.

En opinión de José Miguel, la Administración ha querido "meter la tijera" en la atención a los niños autistas pero "sin saber lo que estaba haciendo". "Nos han avisado 15 días antes de quitarnos el servicio, que es un derecho que hemos adquirido. Si hay lista de espera, lo lógico es que se recorte de otros gastos y se invierta aquí, pero no que siga quitando fondos a la atención social", insiste.

"No voy a permitirlo porque se trata del futuro de mi hija. Han querido recortar a un colectivo muy sensible y donde los padres estamos muy unidos", apunta.

"Nos han sugerido un centro privado"

Amalia (nombre ficticio), lleva a su hijo a un centro concertado de la Administración en la zona sur de Madrid. "La directora me dijo que mi hijo estaba fuera a partir de julio. Primero quieren eliminar la Atención Temprana y luego querrán quitar las aulas especiales en los colegios públicos. A nosotros y a otros padres ya nos han sugerido que, a partir de ahora, vayamos a un centro privado, donde nos cobrarán cerca de 200 euros", explica.

Información elaborada gracias a la pista de José Miguel Sánchez

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