Merkel y Durao Barroso
La canciller alemana, Angela Merkel (dcha), conversa con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso. Jens Meyer / EFE

La UE abrió este lunes la puerta a una relajación del calendario previsto para el rescate de Grecia, aunque insistió en que lo primero es formar un nuevo Gobierno y evaluar el estado de aplicación de las reformas a las que se comprometió Atenas a cambio de la ayuda, de 240.000 millones de euros.

Tras las elecciones griegas del domingo, en las que se impusieron los conservadores de Nueva Democracia (ND), favorables al plan de asistencia internacional para el país, los socios europeos se plantean dar hasta dos años adicionales a Grecia, indicó una fuente comunitaria. "Estoy casi seguro de que le darán dos años adicionales", comentó la fuente, quien añadió que un año más ya es seguro y que ahora se está estudiando conceder un segundo.

Aunque la decisión definitiva podría adoptarse este jueves en el Eurogrupo que se celebra en Luxemburgo, la línea oficial de las instituciones europeas es todavía mucho menos atrevida.

Meten prisa a Grecia para formar Gobierno

Los presidentes de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, y del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, se han limitado a decir hasta ahora que confían en que los resultados electorales permitan formar Gobierno rápidamente.

Los ministros de Finanzas de la eurozona sí han solicitado que el nuevo Ejecutivo heleno "asuma como propio el programa de ajuste al que Grecia y la zona del euro se han comprometido" y han adelantado que la troika —Banco Central Europeo, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional— volverá a Atenas en cuanto esté formado el nuevo gabinete.

Si bien nadie ha hablado abiertamente en Bruselas de dar más tiempo a Grecia, el Eurogrupo no descartó la posibilidad tras conocer los primeros resultados electorales. Es más, mencionó en un comunicado que la troika "intercambiará puntos de vista con el nuevo Gobierno sobre el camino que queda por delante y la primera revisión del segundo programa de ajuste".

"Lo primero que tenemos que hacer es ver dónde estamos en materia de aplicación del programa de asistencia", explicaron fuentes comunitarias, que advirtieron de que el bloqueo político de los últimos dos meses en Grecia, junto al deterioro de la situación económica en toda la zona euro, "ha tenido un impacto" que habrá que tener en cuenta en la evaluación. "No hay alternativas a este programa, los objetivos principales deben respetarse", recalcaron las mismas fuentes.

Otros ejemplos

Fuentes europeas también recordaron, no obstante, que países como Irlanda también modificaron sus programas de ayuda, tras negociarlo debidamente con la troika y compensar los cambios por otro lado.

El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, prefirió, no obstante, no adelantar acontecimientos y esperar a ver cuáles son las peticiones del nuevo Gobierno heleno, según comentó a Efe su portavoz.

El líder del Parlamento Europeo, el alemán Martin Schulz, por su parte, mantuvo este lunes la misma posición oficial que sus colegas comunitarios al reclamar a Grecia que forme un nuevo Gobierno rápidamente y continúe con las reformas a las que se ha comprometido, si bien deseó que estos ajustes sean repartidos de forma equitativa para garantizar una "mayor justicia social".

Merkel lleva la contraria

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, abrió la posibilidad de nuevas ayudas a Grecia para fomentar el crecimiento económico, pero descartó tajantemente una posible flexibilización del programa heleno de reformas y ajustes.

La jefa del Gobierno alemán dijo a su llegada a Los Cabos (México), donde participa en la cumbre del G-20, que el nuevo Ejecutivo en Atenas deberá proseguir con la implementación de los "compromisos" heredados de los gabinetes anteriores, que acordaron aplicar medidas de austeridad a cambio de los dos rescates financieros, según informaron medios alemanes.

Los comicios del domingo en Grecia, en los que ganaron los conservadores de Nueva Democracia, y la posibilidad de introducir nuevos estímulos para el crecimiento de la economía griega "no alteran nada en las condiciones marco" de los acuerdos suscritos entre Atenas y Bruselas, afirmó Merkel.

"Lo importante es que el nuevo gobierno persevere en los compromisos que se han adquirido. No se puede relajar el ritmo de las reformas", aseguró.

Además, la canciller negó que se esté estudiando un nuevo paquete de ayudas para Grecia, y abogó por que se llegue pronto a un acuerdo que permita la formación de un nuevo Gobierno griego que continúe con los ajustes y dialogue con la "troika".

Contradicciones alemanas

Las declaraciones de Merkel contradicen las que realizó el domingo su ministro de Exteriores, Guido Westerwelle, que aseguró que "se podría hablar de cambios en el cronograma" del plan para Grecia, algo que ha levantado un notable revuelo mediático en Alemania.

El titular de Exteriores subrayó que "no puede haber cambios sustanciales en los acuerdos" suscritos entre Atenas y Bruselas, porque supondría crear un agravio comparativo con el resto de países rescatados, pero abrió seguidamente la puerta a una flexibilización de los plazos.

Estas afirmaciones supusieron la ruptura de la postura monolítica que Berlín había mantenido en este tema hasta el momento, y a tan sólo dos semanas de la cumbre de la Unión Europea.

La 'troika' estudia ampliarle el plazo a Irlanda

La troika, el FMI y el BCE) estarían analizando la posibilidad de relajar las condiciones impuestas en el plan de rescate de Irlanda, permitiendo al otrora 'tigre celta' devolver las ayudas en 30 años, en vez de los 15 actuales, según ha adelantado la cadena pública irlandesa RTE.

En este sentido, la cadena pública irlandesa recuerda que los expertos de la 'troika' han destacado que el país ha cumplido con las metas impuestas tras el rescate y  apunta que los acreedores internacionales de Irlanda creen que los costes de financiación del país serían inferiores de no haberse registrado un empeoramiento de la crisis de la eurozona.