Prima de riesgo
Pantallas que muestran la evolución del Ibex 35 (izda) y la prima de riesgo (dcha). Kote ROdrigo / EFE

La prima de riesgo española ha amanecido este martes muy cerca de donde cerró el lunes, que resultó ser muy turbulento: en 518 puntos, dos por debajo de la cifra del cierre. Sin embargo, a lo largo del día ha ido escalando hasta alcanzar un máximo intradía de 543 puntos básicos a primera hora de la tarde. Finalmente, cerró en 528. Mientras, el bono de deuda a diez años, otro de los indicativos clave, superó el 6,8% y cerró en  6,71%, lo que supone un nuevo récord negativo para la economía española, pues nunca ha estado a ese nivel desde la entrada en el euro.

También se encarecían los seguros que contratan algunos inversores para protegerse ante un posible impago de España, hasta situarse cerca de su máximo histórico.

Por otro lado, el principal indicador de la Bolsa española, el Ibex-35, ha subido un 0,09% y ha cerrado en 6.523 puntos, lo que implica unas pérdidas del 23,86% desde principios de año. Todos los bancos que cotizan en el Ibex cerraban en negativo después de que la agencia de medición de riesgos Fitch rebajara la nota de 18 entidades financieras españolas, en línea con la degradación la semana pasada de la nota de España.

La falta de concreción del rescate y las elecciones griegas preocupan a los mercadosTodavía quedan muchas dudas sobre el rescate o la línea de préstamo, según quien lo diga: si habrá condiciones macroeconómicas, el interés al que se prestará el dinero, etc. Y a eso se suman las preocupaciones sobre Grecia —que este domingo celebra una nueva entrega de sus elecciones, en busca de algo de estabilidad—, la situación de Italia o Chipre —que ha sugerido que podría solicitar ayuda— y las protestas de los ya rescatados, como Portugal, que miran con desconfianza las condiciones que se pondrán a España, después de sufrir ellos medidas draconianas.

La urgencias están claras. Christine Lagarde, la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), ha dado plazo para salvar el euro: "Menos de tres meses".

Con todo, la prima de riesgo vuelve a cifras de rescate que ya tuviera hace dos semanas. Y eso significa que España tiene cerrados los mercados, al menos a precios (intereses) razonables. Nuestro país no baja de los intereses del 6% y esas cifras no pueden mantenerse durante mucho tiempo.

La prima de riesgo o 'riesgo país', mide la diferencia entre el interés que se pide a la deuda emitida por un país cuyos activos tienen mayor riesgo respecto de otro libre de riesgo, en este caso el alemán, y con el mismo vencimiento, bono a diez años. En este caso, compara el bono de deuda español a diez años con su equivalente alemán, generalmente considerado como el más seguro.

La prima de riesgo española vuelve a los máximos de hace dos semanasEl efecto que tiene en el mercado es que, cuanto más alta esté la prima de riesgo, más le cuesta a España financiarse porque tiene que ofrecer una rentabilidad más alta a los inversores para que accedan a comprar emisiones de deuda pública española. En resumen, mide el nivel de confianza de los mercados en un país. A mayor desconfianza, mayor tendrá que ser la rentabilidad ofrecida por ese país para atraer a inversores.

Hay que recordar que Irlanda fue intervenida con una prima de riesgo de 544 puntos; Portugal, con 627. Grecia, el primer país en ser rescatado, lo fue con 450 puntos básicos. Antes de pedir un rescate, Grecia aguantó 16 días con la prima de riesgo por encima de los 500 puntos; Irlanda, por su parte, estuvo 24 días por encima de este umbral; y Portugal estuvo poco más de un mes en esa situación.

Una ayuda que acentúa la deuda pública

El director mundial de inversiones de renta variable de Fidelity, Dominic Rossi, explica que la ayuda europea de hasta 100.000 millones de euros, en lugar de separar los problemas de la banca de los problemas soberanos, lo que hace es juntarlos más.

Mientras los mercados de renta variable subieron en respuesta al anuncio del rescate, prosigue Rossi, el mercado de renta fija gubernamental ha reconocido rápidamente que la ayuda añade presión al riesgo soberano, lo cual se ha reflejado en la subida de los rendimientos de la deuda española a 10 años.

Además, esta inyección de capital ha de ir a través de las cuentas nacionales españolas, lo cual significa en realidad que el Gobierno se encuentra "atrapado", ya que añade 100.000 millones de euros, o cualquiera que sea la cantidad final, al nivel actual de deuda pública española.