'B is for Basil assaulted by Bears'
Dibujo de Gorey del libro 'The Gashlycrumb Tinies', traducido como 'Los pequeños macabros' Edward Gorey - ©2010 The Edward Gorey Charitable Trust

Lo etiquetaron de macabro, morboso, sangriento e incluso gótico, pero el arte de Edward Gorey (1925-2000) nunca encajó en clasificaciones mundanas. Sus personajes de modales serios viven sucesos que parecen corrientes hasta que algo en particular activa los sentidos del espectador y se producen el escalofrío, el sinsentido, la confusión y la risa, cómica o nerviosa. "Cuando la gente intenta encontrar significado a las cosas... Ten cuidado", dijo en su autobiografía.

Elegant Enigmas: The Art of Edward Gorey (Enigmas elegantes: El arte de Edward Gorey) explora la obra de un ilustrador único, admirado por niños y adultos y que ha dejado una estela más que evidente en la obra de grandes ídolos como Tim Burton.

La exposición, en el Norton Museum of Art de West Palm Beach (Florida-EE UU) se puede visitar hasta el dos de septiembre y recopila más de 150 dibujos creados para los numerosos libros del autor estadounidense, entre los que está el famoso The Gashlycrumb Tinies (traducido en castellano como Los pequeños macabros), publicado en 1963 y que cuenta con las letras del abecedario el desdichado destino de un grupo de niños. La A es para Amy, que se cayó por las escaleras; la B es para Basil, atacado por los osos; la G es para George, asfixiado bajo la alfombra...

Entre la payasada y el ingenio

Los textos que acompañaban a sus obras creaban un estilo que recordaba al Teatro del Absurdo de Eugéne Ionesco o al sentido del humor de Buster Keaton. Una colección de bocetos,  sobres ilustrados, ideas para portadas de libros y diseños para teatro dan una idea amplia de un autor que además cultivó su faceta literaria y audiovisual, con la creación de cabeceras de televisión o la escenografía y el vestuario de la adaptación de Drácula, por la que estuvo nominado en 1977 a un premio Tony, otorgado a las mejores producciones de teatro de Broadway.

La vida es intrínsecamente aburrida y peligrosaLa muestra defiende a Gorey como algo más que un autor tenebroso y revela una sensibilidad que equilibra la payasada y el ingenio de un hombre que vivía solo con seis gatos y que afirmaba escribir sobre el día a día: "No creo que yo sea tan extraño como dicen. La vida es intrínsecamente aburrida y peligrosa al mismo tiempo. En cualquier momento el suelo se puede abrir. Por supuesto, casi nunca lo hace. Por eso la vida es tan aburrida".