Divorcio
Los divorcios crecieron en los últimos años. masterdivorcio.com

En algunas peliculas, Hollywood nos ha mostrado hoteles a los que acudía un detective privado para pillar in fraganti a una pareja, y precipitar así una demanda de divorcio. Lo que ahora han ideado en Holanda es el siguiente paso, un divorcio civilizado con hotel de por medio. La empresa se llama Divorce Hotel y permite en una escapada de fin de semana consumar el divorcio.

El procedimiento es simple: un matrimonio se registra en el hotel el viernes, y el domingo cuando se va, su matrimonio ha finalizado. La reserva se realiza de forma conjunta, los cónyuges duermen en habitaciones separadas, y los desayunos y las comidas las hacen juntos, si así lo desean. En algunos casos, los huéspedes incluso aprovechan el tiempo libre para hacer alguna visita turística por los alrededores.

Un matrimonio se registra el viernes, y el domingo ya se van divorciadosPara poder formalizar la ruptura en esta especie de heartbreak-hotel, los matrimonios deben realizar una solicitud, tras cuya aprobación se alojarán en uno de los hoteles-boutique de cinco estrellas con los que colabora el Divorce Hotel.

Si el divorcio es suficientemente amistoso, los huéspedes incluso aprovechan el tiempo libre para hacer alguna visita turística por los alrededores. Las tarifas parten de los 2.500 euros e incluyen dos noches de hotel y diversos servicios que les permitirán aliviar tensiones, como sauna, jacuzzi o masajes.

El empresario holandés Jim Halfens eligió el 14 de febrero de 2011 (día de San Valentín) para poner en marcha su hotel. Por el establecimiernto ya han pasado unas 15 parejas que quieren celebrar su divorcio de forma amistosa en un fin de semana, al más puro estilo de Las Vegas, pero en dirección contraria. El alojamiento, primero de estas características en el mundo, cuenta con un equipo de profesionales (abogados, psicólogos, notarios y agentes inmobiliarios) que les ayuda en distintos aspectos y les asesora desde el punto de vista legal.

Por el momento, el Divorce Hotel se ha puesto en marcha en los Países Bajos para ciudadanos neerlandeses, aunque su promotor no descarta ampliar la iniciativa a otros países a corto plazo.