Werlisa safari
Imagen de la Werlisa safari con la imagen del actor Harrison Ford en 'Indiana Jones'. Txema Ruiz  / EFE

Todo el mundo sabe de las aventuras de Indiana Jones, de sus andanzas por esos mundos llenos de incertidumbres y peligros. Pero lo que ya no es tan recordado es que el actor Harrison Ford, que da vida a Jones, tuvo una curiosa relación con werlisa, una marca de cámara fotográfica española muy conocida.

Pero, antes de llegar al asunto de Indiana y esa cámara, un poco de memoria: las werlisa se empezaron a fabricar en 1952 en Vic (Barcelona) de la mano de la empresa Certex —fundada por Xavier Bach Puigrefagut y Pablo Wehrli— hasta 1988 cuando se vio abocada a suspender pagos.

En España, donde ha existido una industria fotográfica de primer orden, sí hubo intentos de fabricar productos asequibles para unos incipientes usuarios que ya demandaban ese tipo de bienes.

Por eso acogieron entusiasmados las werlisa de Certex de las que se llegaron a producir hasta 450.000 unidades al año, de las que el 35% se exportaron.

Beneplácito japonés

El éxito de las werlisa era su sencillez de manejo, hasta tal punto que Certex logró en 1986 un contrato para exportar 10.000 cámaras del modelo club color a Japón.

Los nipones, que estaban dominando el universo de la industria fotográfica, explicaron que la virtud de la cámara española era que servía perfectamente para los que se iniciaban en el mundo de la fotografía, y que ellos eran incapaces de hacer una cámara semejante.

En 1985 Certex cerró el ejercicio con una cifra de ventas de más de 400 millones de pesetas y era el único fabricante europeo de cámaras compactas por lo que recibió, incluso, algunos encargos del exterior.

Un catálogo variado

Werlisa colorclub colorwerlisa 2000 y las menos conocidas star y progress, junto a la LED 35, única cámara española que contaba con componentes electrónicos fueron parte esencial de su catálogo.

En la cámara, de plástico, focal fija y selección de velocidad por símbolos, aparecía la silueta del actor Harrison Ford Pero los años, y las nuevas tecnologías, hicieron efecto en la marca española y llegaron las dificultades. La competencia de los orientales, que ya presentaban cámaras con flash incorporado y con más automatismos, supuso un duro golpe para Certex.

Y es aquí donde aparece Indiana Jones. Certex en alianza con una empresa publicitaria, lanzó un modelo llamado Safari, de color marrón que se vendía junto con un macuto, con el nombre del aventurero.

En la cámara, de plástico, focal fija y selección de velocidad por símbolos (sol, nubes, flash), aparecía la silueta del actor Harrison Ford. Fue un importante fracaso comercial y el principio del fin.

Una deuda de 452 millones de pesetas, de los que los 74 trabajadores eran los principales acreedores, hicieron inviable una empresa que estaba a punto de abrir una fábrica en Argentina. Indiana Jones tuvo que guardar definitivamente su werlisa en el macuto.