Los precios industriales bajaron un 3,6% en Baleares en abril respecto al mes anterior y se incrementaron un 4,8% en términos interanuales, un 1,7 puntos más que a nivel estatal (3,1 por ciento), según ha informado este viernes el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Por comunidades autónomas, las mayores tasas interanuales de los precios industriales se dieron en Canarias (+6,1%), Castilla-La Mancha (+4,9%) y Baleares (+4,8%), mientras que las tasas más bajas correspondieron a Navarra (+1%), Cantabria (+1,5%) y Aragón (+1,8%).

Todas las regiones redujeron su tasa anual de precios industriales en abril. Los mayores descensos se los apuntaron Baleares (-3,8 puntos), Canarias (-2,9 puntos) y Navarra (-2,3 puntos).

A nivel estatal, los precios industriales bajaron un 0,8% el pasado mes de abril respecto al mes anterior tras siete meses al alza, pero se incrementaron un 3,1% en términos interanuales, casi un punto y medio por debajo de lo que lo hicieron en marzo (4,5%), según informó este viernes el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Con este aumento interanual en el cuarto mes del año, los precios industriales encadenan 29 meses de subidas consecutivas. No obstante, el repunte interanual de abril ha sido inferior al de marzo debido, sobre todo, al comportamiento de la energía y de los bienes de consumo no duraderos.

En concreto, la energía situó su tasa anual en el 9%, más de cinco puntos por debajo de la de marzo y la más baja desde agosto de 2010, debido al abaratamiento de la producción, transporte y distribución de energía eléctrica y del refino de petróleo, que registró en abril su tasa anual más baja desde noviembre de 2009, con un 10,6%.

Por su parte, los bienes de consumo no duradero experimentaron una tasa anual en abril del 1,6%, una décima menos que en marzo, influidos por las actividades de procesado y conservación de carne, la fabricación de otros productos alimenticios y la fabricación de productos farmacéuticos de base.

El único sector que repercutió positivamente en el índice fue el de los bienes intermedios, que elevaron una décima su tasa anual, hasta el 1,1%, por el encarecimiento de la fabricación de productos para la alimentación animal, de productos químicos básicos, y cables y dispositivos de cableado.