El presidente del PP, Mariano Rajoy, no ve muy claro el papel de los 1.100 soldados españoles que se desplegarán próximamente en el sur del Líbano en la misión de paz de la ONU.

Así, eludiendo posicionarse, el líder popular ha invitado al presidente a que explique a la sociedad española los "riesgos" de esta operación y que aclare cuál es su "misión".

Rodríguez Zapatero, ha criticado esta actitud y ha acusado a Rajoy de no saber qué decir ante el envío de tropas españolas al Líbano porque "no sabe distinguir entre la guerra y la paz".

A Irak sí, al Líbano no

El jefe del Ejecutivo recordó que cuando el Gobierno de José María Aznar envió soldados a Irak, decía que iban a una misión humanitaria y de paz, pero, frente a ello, subrayó que lo que hicieron es "apoyar una intervención ilegal, ilegítima" y que supuso "un fracaso histórico liderado por el presidente de Estados Unidos, George W.Bush.

El PP es partidario de cumplir sus compromisos internacionales

Rajoy había dicho previamente que el PP siempre ha tenido una posición "clara" y fue "partidario" de cumplir los "compromisos internacionales", pero en esta ocasión, dijo, Zapatero tiene que decir "la verdad" y detallar los "compromisos que ha asumido".

"Es imprescindible", señaló, que el jefe del Ejecutivo explique de forma "oficial" a qué vamos al Líbano, ya que, a pesar de que el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, "ya dijo algo", se trata de una misión "complicada y difícil", y recordó que no hubo etapa en los últimos años con tantos soldados españoles destinados en el extranjero.

Zapatero, por su parte, ha explicado que en Líbano se trata de garantizar un alto el fuego mediante un mandato de la ONU que pide a países democráticos como España que vayan allí para ponerse al servicio de la paz.

El envío de tropas no podrá ser consecuencia de ningún capricho de un presidente del Gobierno

Y lo vamos a hacer con plena convicción", garantizó Zapatero, siempre que el Parlamento avale el próximo jueves el envió de los soldados.

Esa precisión le llevó a recordar que su Ejecutivo ha decidido que el envío de tropas al extranjero deba ser autorizado por el Parlamento, por lo que ya no podrá ser consecuencia de "ningún capricho de un Gobierno o un presidente del Gobierno".

Además, se mostró tan "orgulloso" de haber decidido la retirada de las tropas españolas que estaban en Irak como de decir "sí a la paz" con el envío de soldados al Líbano.