La típica costumbre del rural chino de amenizar funerales con "striptease" podría desaparecer después de que cinco personas fueran detenidas por organizar este tipo de funciones, publica hoy la agencia estatal Xinhua.

Todo comenzó el pasado día 21 de agosto, cuando la Televisión Central de China ofreció una información en la que se hizo eco y criticó las funciones "obscenas" ofrecidas por dos compañías de "strippers" en el funeral de un campesino del distrito de Donghai, en la provincia oriental de Jiangsu.

Objetivo: atraer al público

Unos 200 vecinos, incluidos varios niños, asistieron a la actuación, habitual en los entierros rurales para atraer espectadores y conseguir así la mayor afluencia posible al funeral, pues existe la creencia de que cuantos más asistentes, más honor para el fallecido.

Se cree que, cuantos más aistentes, más honor para el fallecido

La crítica información de la televisión pública propició la intervención de la policía y tendrá probablemente consecuencias mayores, puesto que ya son muchas las voces que han pedido que se prohíban estos espectáculos.

Incluso se ha puesto un número de teléfono a disposición de los ciudadanos para que denuncien este tipo de casos, con recompensas de hasta 37,5 dólares (29,3 euros).