Accidente mortal
Equipos de rescate utilizan una grúa para levantar el vagón aplastado después del choque de dos trenes(Khaled El Fiqi / EFE). Khaled El Fiqi / EFE
Un total de 57 personas murieron y 128 resultaron heridas al colisionar hoy dos trenes de pasajeros en el delta del Nilo, al norte de El Cairo, según el ministro de Sanidad egipcio, Hatem al Gabali.

Los heridos, varios de ellos graves, han sido trasladados a seis hospitales de la zona donde ocurrió el accidente.


En un principio se informó de que eran 80 las víctimas mortales
Al principio, la policía y los servicios sanitarios habían calculado que la cifra podía llegar a 80 víctimas mortales.

El accidente se produjo hacia las 07.15 hora local (04.15 GMT) entre un tren procedente de la ciudad norteña de Banha y otro que esperaba en la estación de Qaliub, a unos 20 kilómetros al norte de la capital egipcia.

Alrededor de 50 ambulancias trasladaron a las víctimas a los hospitales de Qaliubiya y de la vecina Shebin al Qanater, mientras que en las labores de rescate participaron efectivos del Ejército, junto con miembros de la Defensa Civil y equipos médicos.

El Gobernador de Qaliubiya, Adli Husein, que se desplazó junto a otras autoridades egipcias al lugar del accidente, explicó que éste ocurrió cuando el tren número 808 que circulaba a alta velocidad chocó con la parte trasera de otro en la estación de Qaliub.

Fuentes del Ministerio de Transporte dijeron que varios vagones descarrilaron y volcaron, y que los bomberos han conseguido controlar un incendio en el tren que procedía de Banha.

Tercer en lo que va de año

Se trata del tercer accidente de este tipo en el Delta del Nilo desde que el pasado 28 de febrero una veintena de personas resultaron heridas en un choque entre dos trenes en Beheira, a 150 kilómetros al norte de El Cairo.

El pasado 1 de mayo, más de 40 personas resultaron heridas en un accidente similar en la provincia de Al Sharquiya, a unos 100 kilómetros al norte de la capital.

La mayor tragedia ferroviaria de la historia de Egipto ocurrió en febrero de 2002 tras el incendio de un tren que cubría el trayecto entre El Cairo y Luxor (sur), abarrotado de pasajeros, y en el que murieron 376 personas, según cifras oficiales.