Volver a empezar
Miles de libaneses buscan entre los escombros de los que antes eran sus casas(Wael Hamzeh / EFE). Wael Hamzeh / EFE

Un día después de la entrada en vigor del alto el fuego entre Israel e Hizbulá, miles de libaneses e israelíes desplazados por el conflicto siguen regresando a sus casas.

Muchas de las personas que han intentado regresar a sus hogares en los barrios del sur de Beirut sólo han encontrado escombros, después de que la aviación israelí bombardeara con intensidad esas zonas, sobre todo durante la última jornada de la ofensiva militar

¿Vencedores o vencidos? 

Tanto el ejército hebreo como la guerrilla libanesa se consideran vencedores del conflicto.

El primer ministro israelí, Ehud Olmert, ha afirmado que la decisión adoptada por el Consejo de Seguridad de la ONU el pasado sábado, en la que se exhortaba a las partes en conflicto en Líbano a alcanzar un alto el fuego, "constituye un logro diplomático para Israel".

Mientras tanto, el secretario general del grupo chií Hizbulá, jeque Hasan Nasralá, ha afirmado que "estamos ante una victoria histórica y estratégica, no es ninguna exageración, esta victoria es para todo Líbano, para toda la Resistencia y para la 'Umma' (nación islámica)".

Además, añadió que "es un mal momento para discutir sobre el desarme de la Resistencia Islámica", el brazo armado de su organización.

El responsable chií dijo que su grupo prefiere no entrar en el actual debate sobre el desarme porque "sirve al enemigo y no al interés de Líbano.

Tras Hizbulá 

Aclaró que "sólo Israel y Líbano son responsables de su territorio" y esa resolución no permitirá que vuelva a haber un Estado terrorista dentro de otro", como "el que actúa en Líbano como parte del eje del mal, en nombre de Teherán y Damasco".

Hasán Nasrala y otros dirigentes de esa milicia "huyeron a la clandestinidad y no serán perdonados", afirmó Olmert.

El Estado de Israel no tiene que justificarse ante nadie

"Los perseguiremos en todo momento, en todo lugar pues este es nuestro deber moral, y no necesitamos licencia de nadie para hacerlo", dijo.

"El Estado de Israel tiene razón, no tiene que justificarse ante nadie", agregó. "Nosotros, hijos del pueblo judío que regresó a su patria después de 2.000 años, tenemos paciencia", comentó.

"Sabíamos que no teníamos otra alternativa que salir a esta guerra justa contra Hizbulá, pensando en los peligros del futuro para Israel si no lo hubiésemos hecho ahora", señaló Olmert.

La campaña militar contra los milicianos de Líbano "es de mi exclusiva responsabilidad", destacó Olmert.

El jefe del Gobierno, asimismo, se comprometió ante la Cámara a "supervisar el cumplimiento puntual de la resolución del Consejo de Seguridad en el terreno", una de cuyas exigencias es prohibir el retorno de Hizbulá a la frontera con Israel, y también las gestiones para conseguir la liberación de los soldados cautivos en Líbano.

Seis miembros de Hizbulá muertos

El alto el fuego no ha impedido que se registren enfrentamientos aislados entre milicianos de Hizbulá y soldados hebreos.

El último esta madrugada cuando miembros de la guerrilla libanesa han disparado  cuatro proyectiles de mortero, aunque sin consecuencias, contra las tropas israelíes que permanecen en el sur de Líbano 

Por su parte, el ejército israelí ha confirmado que seis miembros de Hizbulá han muerto en tres incidentes con tropas hebreas desde la entrada en vigor del alto el fuego.

Previamente, una fuente militar había precisado que aunque "el Ejército israelí respeta la decisión de la ONU", tiene la intención de continuar "defendiendo a nuestras fuerzas y a los civiles israelíes".

Quizá por eso Israel ha decidido que mantendrá bloqueado el Líbano por mar y aire " hasta que Beirut formule un mecanismo efectivo que impida la transferencia de armas y municiones al sur del país", feudo de la milicia chíi Hizbulá, según explicaba un oficial israelí.

Retirada de tropas

Al mismo tiempo, varios contingentes del ejército hebreo iniciaron su retirada, aunque el ejército no ha querido precisar qué tipo de tropas están saliendo de Líbano, donde en los últimos dos días fueron desplegados unos 30.000 soldados.

El ejército israelí ha confirmado la muerte de seis miembros de Hizbulá

Los ataques se sucedieron hasta el último minuto antes de la entrada en vigor del alto el fuego, en la que puede ser la noche más agitada desde que Israel inició su ofensiva contra el Líbano.

Según los términos de la resolución aprobada por el Consejo de Seguridad, las tropas israelíes deberán retirarse de sur de Líbano a la par que se desplieguen 15.000 soldados del Ejército regular libanés apoyados por una contingente multinacional también de 15.000 hombres.

España es uno de los países que enviará tropas al Líbano.