El Consejo de Derechos Humanos (CDH) de la ONU, con sede en Ginebra, aprobó hoy una resolución que condena la operación militar de Israel en el Líbano, reclama su finalización inmediata y pide el envío de una misión de investigación a la zona para evaluar la magnitud y las consecuencias de esos ataques .

Un mes después de que comenzaran las hostilidades entre Israel y la milicia chií libanesa de Hizbulá, los 47 miembros del CDH celebraron una sesión especial para estudiar esa situación, por iniciativa de un grupo de países árabes y musulmanes, además de China, Rusia y Cuba.

La resolución recibió el apoyo de 27 países, mientras que 11 se pronunciaron en contra y 8 se abstuvieron.

Dos enmiendas

Además de condenar "las graves y sistemáticas violaciones de los derechos humanos y de la legislación humanitaria cometidas por Israel en el Líbano", el documento pide que una misión de expertos viaje a este último país para investigar los ataques contra objetivos civiles por parte del ejército israelí.

Antes de la votación, Pakistán -en representación de los países promotores de la resolución- anunció dos enmiendas al texto, una de las cuales introducía la única alusión -aunque indirecta- a Hizbulá, una omisión que varios representantes diplomáticos criticaron durante los debates.

La resolución recibió el apoyo de 27 países, mientras que 11 se pronunciaron en contra y 8 se abstuvieron.
De ese modo se introdujo un párrafo que "urge a todas las partes involucradas a respetar la reglas del derecho internacional humanitario, a abstenerse de ejercer violencia contra la población civil y tratar, bajo toda circunstancia, a los detenidos combatientes y civiles de acuerdo con las Convenciones de Ginebra".

La segunda enmienda precisa que la misión de investigación debe estar integrada por "eminentes expertos en derechos humanos y derecho humanitario" y que debe contemplarse la posibilidad de que también la integran relatores de la ONU.

Seguridad en peligro

Cuatro relatores de la ONU postergaron la semana pasada, por razones de seguridad, la visita que tenían previsto efectuar al Líbano, pero expresaron su voluntad de hacerla lo más pronto posible.

Durante las intervenciones previas a la votación, el embajador israelí, Isaac Levanon, consideró que el contenido de la resolución era "tendencioso" porque no abordaba de manera objetiva el sufrimiento que sufren las poblaciones tanto israelí como libanesa, por lo que pidió a los países del CDH rechazarla.

En respuesta, el embajador libanés, Gebran Soufan, dijo que la acción armada israelí ha llevado a su país "al filo de la destrucción total" y dijo que su Gobierno nunca supo ni apoyó los ataques de Hizbulá contra Israel.

Los países de la Unión Europea (UE) que forman parte del CDH votaron contra la resolución porque consideraron que su texto no había sido objeto "de un verdadero debate" y que los cambios de última hora que se introdujeron "no son suficientes".

Los representantes de Latinoamérica -que, con la excepción de Guatemala, apoyaron la resolución- consideraron que la gravedad de la situación humanitaria en el Líbano requería tomar una posición al respecto.