Kofi Annan.
Kofi Annan, secretario general de la ONU. (ARCHIVO)

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, calificó hoy el ataque de Israel contra un edificio de la localidad libanesa de Qana donde murieron al menos 28 civiles como una violación del derecho internacional, pero dijo necesitar más tiempo para concluir la investigación.

Así lo manifestó Annan en un informe, hecho público hoy, que fue solicitado por el gobierno libanés, los países de la Liga Arabe y el Movimiento de los No Alineados (NAM).

Debe ser visto además, como un modelo de violación del derecho humanitario internacional y las leyes sobre derechos humanos

"El ataque de Qana (el 30 de julio) debe ser visto con un contexto más amplio de lo que es, basado en la información disponible por la ONU y de los testigos", señaló.

"Debe ser visto como un modelo de violación del derecho internacional, incluido el derecho humanitario internacional y las leyes sobre derechos humanos, que se está produciendo en las actuales hostilidades", agregó.

En el informe, Annan señala que requiere de más tiempo para una investigación exhaustiva sobre el acontecimiento, especialmente porque es difícil acceder al área en cuestión, debido a los continuos enfrentamientos.

Versión israelí

Annan presenta la versión del Ejército israelí, según la cual se había avisado previamente a los residentes en el edificio de Qana del ataque, que se debió, según fuentes militares, a que se creía que allí había almacenadas armas de las milicias Hizbulá y al hecho de que desde esa localidad las guerrillas chiíes estaban lanzando sus cohetes hacia Israel.

Desde el 12 de julio han muerto 933 civiles libaneses y 35 israelíes, mientras que el número de desplazados en el Líbano se eleva a 915.000 personas

Sin embargo, Annan argumenta que Qana, que cuenta con una población de 12.000 habitantes, se había quedado previamente aislada por la destrucción de todas las carreteras, por lo que la población no pudo evacuar.

Según el Gobierno libanés, "ninguno de los cuerpos que se recuperaron muestran que eran militantes, además de que los equipos de rescate no encontraron arma alguna".

Asimismo, el gobierno libanés asevera que en el área cercana a la ubicación del edificio de Qana que fue atacado no estaban operando las milicias Hizbulá.

"La Fuerza Provisional de la ONU en el Líbano (FPNUL) no puede confirmar o negar si Hizbulá estaba llevando a cabo actividades militares desde Qana en los días anteriores al ataque del 30 de julio", dice Annan en el informe.

Hasta el momento, según el documento, se han encontrado 28 cuerpos, de los cuales 14 son de niños, pero las tareas de rescate han sido suspendidas, por lo que es posible que la cifra sea mucho mayor.

El informe de Annan también recoge la opinión del Comité de la Cruz Roja Internacional (ICRC), que estima que "avisar previamente a la población civil del inminente ataque no exime a Israel de sus obligaciones bajo las normas y principios del derecho humanitario internacional".

Un millar de civiles muertos

Según los últimos datos, desde el 12 de julio han muerto 933 civiles libaneses y 35 israelíes, mientras que el número de desplazados en el Líbano se eleva a 915.000 personas.

"He condenado en numerosas ocasiones las acciones dirigidas contra la población civil y hago un llamamiento a las partes en el conflicto a respetar el derecho internacional", declaró.