Manifestación del pasado sábado en Peque contra la decisión del alcalde. (Diario de León)
Manifestación del pasado sábado en Peque. (Diario de León) Diaro de León

Hace unos días, y tras muchos meses dándole vueltas, el alcalde del municipio zamorano Peque, Rafael Lobato, parecía haber encontrado la solución para resolver los problemas financieros y de despoblación -se contabilizaron 181 habitantes en el censo de 2004- que sufre el pueblo: ser el cementerio radiactivo de España.

La noticia cayó como una jarro de agua fría sobre los vecinos de la localidad, cuyos llamamientos lograron reunir el pasado sábado a unas 2.000 personas provenientes de toda la provincia de León y de Zamora.

"Fracaso"

Sin embargo, la protesta no ha hecho cambiar de parecer al primer edil, quien la ha calificado de "fracaso" y "no honesta" -según recoge El Diario de León-.

Parece que la población española me apoya

"Yo esperaba casi 100.000 personas ya que es un tema nacional", ha manifestado Lobato, quien ha tomado de referente la población total de España para afirmar que «somos 44 millones de personas y sólo unas 2.000 se han manifestado, por lo tanto me parece que la población española me apoya".

"Lotería"

Según publicaba hace una semana el diario local La Opinión de Zamora en su edición digital , Lobato quería convertir al pueblo en el Almacén Temporal Centralizado que albergará, durante sesenta años, todo el combustible que se gaste en las centrales nucleares de nuestro país y los residuos que se originen en sus desmantelamientos.

Lobato basaba su propuesta en el hecho de que Peque recibiría 1.000 millones de euros y se generaría 300 puestos de trabajo, algo de lo que el municipio está muy necesitado.

Tanto es así, que el alcalde llegó a calificar la decisión de "lotería", que contribuiría a que el pueblo tuviera "un presupuesto mayor que el de la Diputación Provincial; habría mejoras y se triplicaría la población".