Varios estados de la India han tomado como medidas de precaución prohibir la venta de Coca Cola Y Pepsi en centros escolares y han exigido que en las etiquetas de los envases figuren advertencias sobre que su consumo puede dañar la salud por contener elementos contaminantes.

El llamado "escándalo de la Pesti-Cola" continúa en la India, donde el Tribunal Supremo ordenó a las empresas Coca Cola y Pepsico que informen sobre los ingredientes y composición química de sus productos, después de que una ONG denunciase la presencia de pesticidas en ellos.

El informe difundido esta semana por el Centro para las Ciencias y el Medio Ambiente (CSE), que afirma que su laboratorio ha encontrado niveles de residuos de pesticidas más altos de los permitidos en once refrescos de estas marcas, ha provocado reacciones no sólo en el terreno judicial, sino también en el Legislativo y el Ejecutivo.

 

El estudio denuncia el empleo de entre tres y cinco pesticidas con unos niveles de media 24 veces superiores a los permitidos

 

El Ministerio de Sanidad ha pedido a las autoridades regionales que recojan muestras de diferentes refrescos para someterlos a análisis, según explicó su titular, Ambumani Ramadoss, que aseguró que "estamos revisando el estudio del CSE".

El ministro se ha comprometido a acudir al Parlamento para informar sobre este asunto después de que se vivieran esta semana serias protestas en la Cámara y grupos de la oposición y de la alianza gubernamental pidieran que se prohíba la venta de estas bebidas.

Resultados del informe

Esta ONG (CSE) analizó 57 muestras de once marcas de refrescos de Coca Cola y Pepsico que incluían, además de sus productos estrella, las bebidas Pepsi Caffechino, Mirinda de naranja y de limón, 7 Up, Fanta, Mountain Dew, Tums Up, Limka y Duke Lemonade.

"El estudio encontró restos de pesticidas en todas las muestras", en las que había un "cocktail de entre tres y cinco pesticidas" con unos niveles de media 24 veces superiores a los permitidos por la Junta India de Estándares (BIS), explica el informe.

Según este estudio, una botella de Coca Cola comprada en la ciudad de Calcuta excedía el nivel permitido del pesticida Lindane en 140 veces, mientras que en otra botella distribuida en Bombay los niveles de Neurotoxina Clorpirifos eran 200 veces superiores al límite establecido.

También se encontraron rastros de otros productos, como el Heptaclor, prohibido en la India, del que aparecieron residuos en el 71% de las muestras.

Las dos empresas han negado públicamente estos datos a través de la Asociación India de Productores de Refrescos (ISDMA), que ha difundido un comunicado que afirma que "los refrescos producidos en la India cumplen con las severas normas internacionales y todas las regulaciones nacionales".